E N T R A D A S
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E T I Q U E T A S


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24 de agosto de 2014

ONETTI o la Perversión invertida




Hace días, muchos ya, antes de que otros temas más futboleros y de política internacional nos succionaran la mente, estábamos hablando, en el muro de Lalo Banegra Coloquios  del caso del Profe que tenía una relación con una niña de 14 años  y zafó del peso de la ley aduciendo “ignorar” la edad de la chica. Además de hacerla abortar clandestina y peligrosamente.

Todos indignadísimos. 
A mí también me indignó.

No la relación en sí misma sino la actitud cobarde del tipo y la decisión machista del juez,
Y todos estamos contestes en que la relación de un adulto con una niña es algo “perverso”
Aunque la idea de perversión no sea muy clara y parezca no ser la misma  para todos.
En realidad las definiciones de “perversión” de la RAE y similares son un tanto vagas, porque se refieren a cosa más bien jodidas que se salen de la norma.  Y los conceptos  de cosas “jodidas” y de “norma” están cambiando rápidamente.
Pero convengamos en que fifarse a una muerta, o a un gatito  es una perversión hoy día.
El sexo oral lo fue pero ya no lo es.
El anal tampoco.
Pero volvamos a lo de la niña de 14. Se considera perverso que aunque la niña de 14 parezca de 20 en sus atributos físicos, aunque parezca una mujer hecha y derecha, sigue siendo una niña y sigue siendo una perversión acostarse con ella aunque lo consienta. El morbo del tipo se despierta porque está con una niña que parece una mujer. Hay mucho de mezquino y repudiable abuso del poder que da la adultez y la experiencia, sobre la falta de herramientas existenciales de una niña o un niño. Porque un niño tiene su sexualidad y sus deseos pero aún  no sabe manejarlos y también tiene una ingenua y fascinada confianza en el adulto.

¿Pero qué pasa si invertimos la perversión.?
¿Y si hacemos una  perversión al revés?

Es decir, hay una mujer adulta que parece una niña, y el señor en cuestión disfruta de su “niñedad” con absoluta impunidad. ¿No suena más perverso esto todavía? Es el refinamiento de la perversión, porque me doy el lujo de ser perverso sin serlo.

Como ejemplo estas palabras de J.C.Onetti  en una carta a su amigo Julio Payró:

“Protesto con indignación sobre la edad atribuida a mi última adquisición: no son 16 sino 19, pero como representa 15, como  se viste para 12 , como camina para 10, disfruto la ventaja de poder acariciarla castamente en público, parques y jardines, ya que es lícito para un buen y amante padre hacerlo. Qué le voy a decir de la criatura. Me insulta, me jura amor eterno, suplica y maldice, miente, otra vez vuelve a mentir. Tiene la cara tan putrefacta y maloliente como la de Bette Davies, a la que por otra parte, se parece demasiado. No tiene cuerpo; huesos, algún seno, manos y nada más. Tiene novio, desde hace rato, pero declara que “esto es otra cosa”. Lamento no poderla amar: no es profunda (no se admiten chistes)”


Qué cosas no. Si uno fuera un fundamentalista de lo políticamente correcto no leería más a ese señor. 
Pero hay que separar los tantos. 
Sigue siendo nuestro mayor escritor, a pesar de muchas cosas que ha dicho y hecho. Por eso le hice el homenajito de ese mal retrato  que luce ahí arriba.

9 comentarios :

  1. Tengo razonables dudas sobre alguno de los conceptos vertidos:
    el mal retrato no lo es, sino todo lo contrario (me gustan, en especial, el extravío y el estrabismo de don J.C.O. lindamente captados); con relación a eso de "Nuestro mayor escritor" quisiera oponer un par de argumentos, el universo suyo tenía por capital a una ciudad llamada Santa María -casualmente el antiguo nombre de "Nuestra" capital- y un historiador argentino tiene una partida que acredita su nacimiento en la ciudad de Concordia (Arg.) Así que sería conveniente aclarar qué se entiende por "nuestro".... a menos que esté fehacientemente acreditado que nació en Tacuarembó.
    Con relación al tema de las lolitas (de sus portadoras, en realidad), entiendo que el asunto es espinoso. Mirá sino lo que le pasó a Vladimir Nabokov... Habrá que apuntar un poco más arriba (o pedir documentos) para no meterse en complicaciones y privarse de mujeres hechas y derechas.
    Un abrazo.

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    1. Querido Fernando:
      Y bueno, será argentino de repente, pero es nuestro. No me inquieta que su inspìración sea Santa María de los Buenos Aires ni su partida de nacimiento. Pero es un montevideano neto también. Tacuarembó no creo, pero Toulouse menos. Hay varios claramente nacidos en una u otra ribera de nacionalidad indefinida. Tengo tantos amigos nacidos en Pocitos o en Paysandú o en San José, que ahora son porteños o mendocinos que no los puedo contar. Ahora no me diga que hay una partida de nacimiento de Idea en Gualeguaychú. Y con respecto a lo de las Lolitas déjeme ser políticamente correcto en este ámbito, después hablamos de eso en privado, o en las Bocas del Rosario o dónde el destino nos reúna. Un abrazo.

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  2. Confieso que he tenido que leer varias veces la entrada intentando situarme.. Con respecto a la primera podría añadir de mi propia cosecha, pero básicamente estoy de acuerdo en que un niño/niña por más que pueda sentirse atraído por un adulto, es el adulto el que debe establecer los límites, no digamos ya, si el niño-niña es forzada. Ahí no cabe discusión.
    Respecto a Onetti y aún sabiendo de su bagaje literario y de la sana actitud de saber separar los tantos, a mi me cuesta, y es uno de los autores que tengo pendientes, aunque con cartas como ésta, cuesta aún más pensar en leer un libro suyo. Pero a lo que vamos. Su confesión dice mucho de quién es. Me resulta del todo vomitivo el retrato que hace de la mujer y que precisamente sea ese retrato el que le atraiga. En cualquier caso, catorce años no son diecinueve aunque los aparente, ni diecinueve son catorce. Tampoco sé cuántos años tenía el susodicho cuando mantuvo esta "relación" porque no siempre la mayoría de edad es sinónimo de adultez. Por más poético que parezca decir que el amor no tiene edad, la tiene, y a partir de los cuarenta uno-una sabe que a un chico-chica de veinte le queda todo por vivir y seguro en un punto del camino se romperá. Aunque por otra parte, sea cual sea la edad de ambos no hay garantías excepto de vivir lo que se tercie siempre con el consentimiento y la conciencia de ambos dos. En cualquier caso, la palabra "adquisición" lo dice todo, y tal y como apuntas, tal vez, hay hombres que disfrutan del cuerpo de una niña y supongo que tiene algo de perverso ocultarlo buscando cuerpos infantiles en cuerpos de mujeres, pero al menos, la indefensión no es tanta a partir de cierta edad.
    Ojalá y sigas posteando por aquí.
    Un abrazo para ti y otro para Fernando.

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    1. Cara Carmen:
      Algunas aclaraciones. Onetti era joven cuando escribió esa carta. Tenía 33 años. Es decir que los 19 de la susodicha joven no son nada escandalosos. Lo que me chocó fue la forma de referirse a la mujer. De la misma manera que entendí esa relación de un profesor con su alumna de 14, ya que de la misma forma yo a mis 25 tuve una relación con una niña de 15 que no era para nada indefensa. Lo repudiable en dicho profesor fue la actitud que tuvo después, de no asumir las consecuencias, cobardemente y de la forma más irresponsable darle a la niña una pastilla abortiva sin control médico y mentir ante el juez diciendo que "ignoraba" la edad de la niña. Y el juez "creer" eso.¿Puede un profesor ignorar la edad de una alumna de determinado grado?
      Nada que ver con lo de Onetti. Es que vi que era lo mismo pero al revés. Onetti siempre tuvo cierta fascinación por las colegialas. Y eso es bastante comprensible en un tipo sombrío pero que siempre persiguió la pureza y sentía que la pureza sólo se encontraba en la juventud. Por eso no es raro que a veces se relacionara con mujeres aniñadas. Que era machista...y sí. Pero ¿Quién nacido en 1909 no lo era?
      No dejes de leerlo cuando puedas. Es un gran escritor. De una enorme honestidad creadora. Y en su misoginia había más ternura de la que él mismo hubiera reconocido.
      En mi próximo posteo voy a publicar otra de sus cartas a Payró, que te lo harán ver de otra manera.
      Un abrazo.

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  3. Es difícil obviar algunos "detalles" de gente que admiramos (me pasó con Orff, con Wagner y aun con Borges) pero en general suscribiria toda tu entrada menos "nuestro mayor escritor". Si no reconociera que se trata de algo subjetivo mencionaría a Felisberto Hernández. No lo haré. Saludos.

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  4. Querido Juan:
    Mi admiración y cariño por Felisberto no me impiden darme cuenta que la estatura literaria de Onetti es más -por decirlo de alguna manera- "universal".
    Y lo de Orff, Wagner y Borges me confirman que hay que cagarse en la historia personal y en la ideología de los artistas. Seguiré escuchando Tristán e Isolda y Carmina Burana con placer. Y leyendo cualquier cosa de Borges sin poder parar cuando arranco. Los pintores del Renacimiento eran todos unos mafiosos del primero al último, hasta se mataban entre ellos en oscuras callejuelas para mantener el favor de los nobles y curas que los empleaban. Más o menos como los músicos de orquesta de hoy día, jeje.
    Abrazote.

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  5. Santi, gracias por la aclaración. Es justo lo que yo quise expresar. Como dije, la primera parte respecto al caso del profesor, nada que añadir y respecto a Onetti, lo que más me chirrió fue justamente la forma de referirse a la mujer. No dejaré de leerlo ;)
    Veo por aquí amigos incondicionales ¡qué bueno!
    Saludos a todos.

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  6. Los comentarios son tan interesantes que no encuentro manera de aportar algo nuevo si no es trayendo al mismo Nabokov hasta acá. En una entrevista que le hicieron Francia,1975,habla de su "Lolita" de esta manera.

    -"Lolita no es una niña perversa. Es una pobre niña que corrompen, y cuyos sentidos nunca se llegan a despertar bajo las caricias del inmundo señor Humbert, a quien una vez pregunta: "¿Siempre viviremos así haciendo toda clase de porquerías en camas de hotel?" Pero respondiendo a su pregunta: Su éxito no me molesta. Yo no soy Conan Doyle quién, por esnobismo o pura estupidez, prefería ser conocido como autor de una historia de África (risas), que imaginaba muy superior a su Sherlok Holmes. Y es muy interesante plantearse como hacen ustedes los periodistas, el problema de la tonta degradación que el personaje de la nínfula que yo inventé en 1955 ha sufrido entre el gran público. No sólo la perversidad de la pobre criatura fue grotescamente exagerada sino el aspecto físico, la edad, todo fue modificado por ilustraciones en publicaciones extranjeras. Muchachas de 20 años o más, pavas, gatas callejeras, modelos baratas, o simples delincuentes de largas piernas, son llamadas nínfulas o "Lolitas" en revistas italianas, francesas, alemanas, etc. Y las cubiertas de las traducciones turcas o árabes. El colmo de la estupidez. Representan a una joven de contornos opulentos, como se decía antes, con melena rubia, imaginada por idiotas que jamás leyeron el libro. En realidad, Lolita es una niña de 12 años mientras que Mr. Humbert es un hombre maduro, y el abismo entre su edad y la de la niña produce el vacío entre ellos; entre ese vacío, ese vértigo, la seducción, atracción de un peligro mortal. En segundo lugar, la imaginación del triste sátiro, convierte en criatura mágica a aquella colegiala americana tan trivial y normal en su género como el poeta frustrado Humbert lo es en el suyo. Fuera de la mirada maníaca de Mr. Humbert no hay nínfula. Lolita, la nínfula, sólo existe a través de la obsesión que destruye a Humbert. Éste es un aspecto esencial de un libro singular que ha sido falseado por una popularidad artificiosa".

    De Onetti no sé qué decir. Le estaba haciendo una confidencia a un gran amigo. No sé si es justo publicar cartas de amigos.Mejor me callo,no puedo criticar a Payró porque confieso que las he disfrutado plenamente.

    Doy gracias a la casualidad que me llevó,este fin de semana, a revisar viejos blogs.He notado tanto en Facebook como en Twitter cierta nostalgia por ellos.

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  7. Querida Mía (Wallace):
    Lástima que blogger no tenga, como Face, una manera de avisar que uno ha sido citado en un comentario. Porque de repente no leés nunca esta respuesta.
    El posteo no se trataba de "Lolitas". Ni se me pasó por la cabeza ni Lolita ni Nabokov. Además la situación no puede ser más diferente. La joven aludida por Onetti tenía 19 años y Onetti estaba en la treintena, es decir, casi un pendejo, jeje. Pero me llamó la atención, por esa costumbre que tengo de verle el otro lado a las cosas, que lo de Onetti era exactamente al revés. En lugar de disfrutar de una niña (nínfula al decir de Nabokov) como si fuera una mujer, Onetti disfruta de una mujer aniñada. Y si bien me chocó la forma de referirse a ella y hay cierta perversión en tener una relación con alguien de quién pensás que tiene la cara "podrida", esa vuelta de tuerca que da Onetti, no hace más que mostrar su constante obsesión por la pureza. Porque ¿qué podría atraerle de ella? Fundamentalmente que pareciera de 10 años.
    Con respecto a la publicación de esas cartas, bueno, no las publiqué yo, son del dominio público, y está bien que se conozcan. Arrojan luz sobre muchas cosas, incluso sobre lo que Onetti pensaba de la escritura y de los escritores. Y muestran cuánto sabía de pintura y cuánto le interesaba, un costado de él que no todo el mundo conoce.
    Sí, yo creo que se está dando una tímida, lenta, pero segura vuelta de algunos a los viejos blogs. Aquí no nos sentimos obligados a tomarnos todo para la joda y no somos acusados de pedantes por hablar de estos temas.
    Abrazo

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