E N T R A D A S
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E T I Q U E T A S


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18 de agosto de 2010

REDESCUBRIENDO A FELISBERTO

FH-GuillermoFernandez-1995-media
FELISBERTO HERNÁNDEZ – Tinta de Guillermo Fernández
Amigos, habría que releer a Felisberto.
Los que no lo leyeron o se olvidaron de lo que sintieron cuando lo leyeron, se pierden una de las voces más fuertes y originales que ha dado la literatura uruguaya. Yo había leído algunos cuentos a mis veinte años y no me di cuenta de casi nada. Yo era un pelotudo.
Felisberto fue un outsider de la literatura. Un marginal. Con pocas lecturas. Clase media tirando a baja. Sin secundaria terminada. Un músico de la legua. Un pianista itinerante tocando Stravinsky en pianos desafinados en cualquier sala que le ofrecieran a señoras que realmente querían oír a Chopin. Con un algo de Proust y otro poco de Kafka y un mucho de Barrio Sur y del Prado. Un tipo que engordó demasiado y eso no le gustaba a Onetti, porque Onetti odiaba a los gordos. El tipo comía como una bestia, llegaron a verlo comerse una docena de huevos fritos de una sentada. Y tenía una gran fascinación por las mujeres muy gordas, gordísimas.  (yo también) Bueno, lo prueba el hecho de que estuvo casado con mi querida profe Reina Reyes, una de las gordas más gordas que conocí. Pero no se murió del corazón Felisberto, se murió de leucemia.
Ahora que me acuerdo, dicen que Onetti, en una época, alquilaba un apartamento a medias con la hermana menor de Felisberto. Seguramente no sería gorda. Este Onetti...
Se acostumbra a decir que era "el poeta de la materia". Yo digo que no, yo digo que era "el poeta de los objetos". Del "objeto" en el sentido torresgarciano. Felisberto opera una verdadera "recuperación del objeto" a través de los sentidos, la poesía y el misterio. Porque el tipo cuando escribía sus cuentos no podía dejar de ser pintor y músico y niño. Niño en el sentido en que hablaba Torres que había que recuperar para la pintura. Y eso es lo que no pudieron ver los que, como Rodríguez Monegal, lo leyeron solamente como literatura.
Por suerte Torres García, Vaz Ferreira, Alfredo y Esther de Cáceres, Supervielle, Cortázar, García Márquez y otros, supieron que estaban en presencia de un fenómeno originalísimo y único.
Por más que Emir Rodríguez Monegal, el gran pope de la crítica, dueño y señor de las preferencias literarias desde las páginas de Marcha, lo haya mostrado varias veces como un payaso neurótico que no sabía escribir porque ponía "enrollar" en lugar de "encoger". Rodríguez Monegal tuvo mucho que ver con la poca y tardía proyección de este escritor. No lo podía ni ver che. Qué cosa. Dicen que cuando Ángel Rama lo sustituyó en la sección literaria de Marcha, ahí se le empezó a dar pelota a Felisberto.
No entiendo a los que dicen que hacía literatura "fantástica". A mí me parece que todo lo que cuenta le pasó. Porque a mí me pasaron muchas cosas parecidas. Lo que me faltó fue el talento para contarlas.
Lo de "fantástico" lo dicen por el cuento "Las Hortensias", pero es el único cuento que escribió en tercera persona, yo creo que por pudor, porque ahí "fantasea" eróticamente con unas muñecas de goma de tamaño natural, que todos sabemos que hoy día no tienen nada de fantástico. Se fabrican en serie y se entibian con agua caliente, igual que las de Felisberto.
Estoy obsesionado con este tipo. Me lo estoy leyendo todo. Todavía no conseguí una versión completa de "Las Hortensias", su hermana menor se ocupó de obstaculizar las reediciones de ese cuento. Pero me voy a hacer regalar las obras completas y ya está.
Puse ese retrato hecho por mi maestro, Guillermo Fernández, porque tiene mucho que ver con la forma de poetizar la realidad de Felisberto.
Si lo leen van a ver gente que llora para vender medias, viudas con el patio lleno de sombrillas a las que se le muere el balcón, casas como Venecia, con islas que no se sabe si albergan muertos o no, gente a la que le sale luz de los ojos, van a enterarse de que la palabra abuela es redonda y de lo excitante que es levantarle las polleras a las sillas y de lo mágico que puede ser un viaje en tranvía por la calle Suárez y como puede extraerse un mundo de los minutos en que uno espera a la profesora de piano, ciegos profesores de armonía que duermen con los zapatos puestos y no se bañan nunca.
Pero sobre todo, van a sentir que los objetos no son cosas y las personas no son personas, son puertas abiertas al misterio.
Y muchas cosas más.
FRAGMENTO DEL PRÓLOGO DE CORTÁZAR A "LA CASA INUNDADA" DE FELISBERTO HERNÁNDEZ:
" Lo que amamos en Felisberto es la llaneza, la falta total del empaque que tanto almidonó la literatura de su tiempo. Totalmente entregado a una visión que lo desplaza de la circunstancia ordinaria y lo hace acceder a otra ordenación de los seres y de las cosas, a Felisberto no se le ocurre nunca reflexionar sobre su país, sobre lo que está sucediendo en el plano histórico, y se diría que su mirada se detiene en las paredes que le rodean, sin esforzarse por extrapolar sus experiencias, por entrar en una estructura de paisaje o de sociedad.
Entonces, no paradójicamente aunque algunos puedan pensarlo así, cada uno de sus relatos tiene la terrible fuerza de instalar al lector en el Uruguay de su tiempo, y a mí me basta releerlos para sentirme otra vez en las calles montevideanas, en los cafés y los hoteles y los pueblos del interior donde todo se da como a desgano, como él daría esos conciertos de piano llenos de polillas y cuentas sin pagar y trajes alquilados. ¿Debe pedírsele más a un narrador capaz de aliar lo cotidiano con lo excepcional al punto de mostrar que pueden ser la misma cosa?
El drama actual del Uruguay está prefigurado en Felisberto como lo está en la obra de Juan Carlos Onetti, otro narrador que prescinde en apariencia de la historia. Nuestras falencias -hablo del Uruguay y de la Argentina como de un mismo país, porque lo son mal que les pese a los nacionalistas-, nuestra fuerza secreta o desaforada, nuestra lenta, perezosa manera de ser frente al destino planetario, toda la hermosura y la tristeza de un patio de casa pobre o de un partido de naipes entre amigos, asoman en esa especie de invencible desencanto que nace de los relatos de Felisberto. Testigo sin ganas, espectador al sesgo, él toca sus tangos para mujeres nostálgicas y cursis; como todos nuestros grandes escritores, nos denuncia sin énfasis y a la vez nos alcanza una llave para abrir las puertas del futuro y salir al aire libre."
CUENTOS PARA QUE BUSQUEN POR AHÍ:
EL COCODRILO
LA CASA INUNDADA
EL CABALLO PERDIDO
POR LOS TIEMPOS DE CLEMENTE COLLING
EL BALCÓN
NADIE ENCENDÍA LAS LÁMPARAS
LAS HORTENSIAS (si lo encuentran me avisan)

68 comentarios :

  1. Santi:

    Lo único que no comparto es que vos no tengas talento.
    Me daré una vuelta por la obra de Felisberto, hace tiempo que no lo leo.
    ¿Habré sido una pelotuda como vos?
    Ahora lo haré con otros ojos.

    PD) aunque mis ojos estén empañados por la emoción provocada por tu post, no me olvido del anónimo y de decirle que vuelva como Batman:)

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  2. Santiago:
    Mi mujer me regaló las Obras Completas de Felisberto hace 3 o 4 años, en la edición de ARCA de 3 tomos.
    Yo NO te la recomiendo. Tiene un desorden total y una tipografía que te pone los pelos de punta.
    No sé si Felisberto escribía tan para la mierda como está alli o es que está llena de errores de ortografía y de tipeo la edición.

    Eso sí, tiene LAS HORTENSIAS en el tomo II, así que o las venís a buscar o te ñas llevo, en cuyo caso el asado lo pagás vos (no te preocupes, podemos asar zapallito anco y hortalizas...)

    Coincido con vos en que El Balcón y Mi primer concierto son de LOS MEJORES, son una preciosura.
    A mi me gusta más lo que estcribió hasta 1950 que lo que hizo después.

    Acá se han hecho 2 ediciones buenas, avisame si te interesa alguna:
    Cuentos reunidos
    Felisberto Hernández
    Eterna Cadencia
    348 páginas

    Las Hortensias y otros relatos
    Felisberto Hernández
    El Cuenco de Plata
    220 páginas

    Un abrazo y gracias por traer al gran Felisberto, aunque en algunas cosas me saca de quicio.

    Fernando

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  3. Santi:
    vuelvo a releer el post menos dormida que anoche y lo encuentro espectacular.Escribiste como para que nos enamoremos de Felisberto.
    Si algún día escribo un libro te pediré que lo prologues, suponiendo que a vos te guste,je,je, porque cuando a vos te gusta algo , ya veo que lo defendés a muerte.
    Tengo una historia parecida a la de Fernando: CH me regaló la obra... incompleta, porque el segundo tomo lo habían vendido por separado. Evidentemente, hace como 25 años a alguien le interesaba Las Hortensias. He aquí el misterio de por qué no he leído ese cuento entero ya que en Internet encontré una versión incompleta.Por prohibido se va a convertir en el más buscado.
    También como Fernando recuerdo claramente El balcón y El concierto de piano.No sé si son los mejores,yo creo que son fáciles de leer,(perdón Fernando, es que a vos no te gusta andar con vueltas y Felisberto se especializaba en eso).
    Espero que los demás opinantes se entusiasmen con este tema.
    A mí es capaz de soltarme la lengua y la mano como para 100 comentarios.

    Pregunta a las profes:
    ¿se da este autor en el liceo?
    En la escuela ,recuerdo que tratábamos de que los niños disfrutaran de un fragmento de La cara de Ana y de El cocodrilo.

    hasta luegooooo....

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  4. Tal y como lo presentas, dan ganas de salir corriendo a la libreria para hacerse con sus cuentos. En estos momentos estoy leyendo los cuentos de Chéjov, pero lo añadiré a mi lista. Antes de leerlo, espero esa historia sobre Uruguay para ponerme un poco al día. Te lo agradecería si la tienes a mano.
    Nada que envidiar tu prólogo al de Cortazar.
    Filisberto estaría de acuerdo. No sé si Onetti...
    Un abrazo. Veo que vas poniéndote en forma.

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  5. MARPLE:
    Mirá, no sé, creo que la forma en que uno recibe las distintas escrituras tiene mucho que ver con la época en que lo hace y con lo que le haya pasado en la vida y cómo lo vivió.
    El efecto brutal que produjo en mí García Márquez hace tantos años, no me lo produce ahora. En cambio a Felisberto, totalmente pre-boom,lo pasé de largo y recién ahora me siento poseído por él. Y yo creo que es porque mi vida ha sido un poco parecida a la de él. Yo también recorrí el interior dando conciertos en lugares insólitos acompañado por pianos imposibles traídos en algunos casos arriba de un carro a través de un arroyo crecido, entre cañaverales de caña azucarera. Y también siempre experimenté una especie de estado alterado de conciencia permanente con relación a los objetos. Me da cosa decirlo, pero tengo una relación totalmente animista con las cosas, para mí, están vivas.
    Y yo también tuve mis Celinas y mis Collings y mis Señoras Margaritas.
    Muñeca de goma no, no tuve. O no sé, capaz que sí.
    Bueno, por todo eso y un montón de cosas más que requerirían varios tomos, es que me identifico con Felisberto, no es que me guste, es que me identifico.
    Hasta tal punto que me doy cuenta recién ahora, que sin acordarme para nada de ningún cuento de Felisberto, cuando escribí mi cuentito "Las tías",que anda por ahí en el blog, lo hice en un lenguaje parecido, y juro que no lo estaba imitando. Ni me acordaba de él. Creo que algún comentarista mencionó a Felisberto entonces, y a mí me extrañó mucho.
    Bueno, ahora veamos que opina Batman...

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  6. FERNANDO:

    Mirá, yo tengo una edición de varios cuentos de una editorial Alfar y pasa lo mismo. La tipografía es detestable y evidentemente los textos no pasaron por un corrector, porque está lleno de errores de tipeo que no fueron revisados.
    Ahora bien, en cierto sentido y desde cierto punto de vista, podría decirse que Felisberto escribía como la mierda. De la misma forma en que desde cierto punto de vista podría decirse que Torres pintaba como la mierda. Cartones viejos, pigmentos baratos, factura intencionalmente desprolija, por aquello de que "la prolijidad es enemiga del arte". Hay algo de "Eloísa cartonera" en eso. Algo como de "arte povera". En el caso de Felisberto es una voluntad estética de un acercamiento "naif" a la realidad. No es torpeza, es un programa. Como cuando publica su “Libro sin tapas”, intencionadamente tosco, casero, artesanal y “abierto”. Un programa de cuestionamiento al realismo bastante crudo que por sus tiempos imperaba en la literatura.
    También hay una voluntad de poner en evidencia el misterio que encierran los seres y los objetos y que solamente puede ser penetrado por el artista. Hay cierta forma de dicción, como de niño, que da la idea de que “escribe mal”, pero es más bien una ingenuidad buscada, así como hace un audaz uso, para la época, de términos y giros coloquiales suburbanos, así como un corte de la linealidad temporal bastante afín al cine. Ese coloquialismo se lo criticaba Emir Rodríguez Monegal. Hoy día a nadie se le ocurre criticar el lenguaje coloquial en literatura. Y la sintaxis, bueno, Onetti también se cagaba un poco en el “bien escribir”.
    Justamente, a vos te gusta más su etapa más “proustiana”. A mí también me gusta, pero también me gustan sus últimas cosas, aparentemente más delirantes.
    De todos modos, no deja de ser un escritor de minorías, que como alguien dijo, se está convirtiendo de a poco en un clásico.
    Pero pienso que a veces todo esto es cuestión de sensibilidades y tiene que ver con qué hemisferio uno le entra a las cosas del arte. Y que son válidas todas las maneras. En esto de la escritura hay para todos los gustos.
    La puta que lo parió, me acabo de acordar de otro cuento que escribí a lo Felisberto sin darme cuenta, “Luciérnagas aplastadas”. Anda por ahí.
    El libro, no gracias, voy a ver si consigo una edición mejor. Pero lo del asado sí.
    Lo del asado está más cerca de lo que pensás. Te lo cuento por mail.
    Un abrazo

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  7. CARMEN:
    Con gusto te enviaré por mail algunos cuentos de Felisberto.
    Y si me inspiro, un pequeño relato sintético de la historia de nuestro país, que en cierto modo es como dice Cortázar, uno solo con la Argentina. Pero estos años de historia desde que nos separaron y el río que nos une y aleja, nos han diferenciado un poco.
    Un abrazo

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  8. Ahora , en este momento, termina el trabajo mío en esta jornada, así que - como podrán imaginar- no tengo ganas de opinar, porque no me funciona ya ni media neurona. Sí voy a decir que (ya sé que soy una bruta)de Felisberto opino casi lo mismo que Fernando (y no es que piense que Fernando sea bruto, no se me mal interprete. Pero el post de Santiago que mañana comentaré me dio ganas de leer los cuentos de Felisberto nuevamente; tal vez a esta edad los vea diferentes. Magda Olivieri, mi sabia profesora de Didáctica Especial y de Española lo adoraba, siempre supe que por algo debía ser; tal vez ahora encuentre ese algo.
    Reparto abrazos para todos.

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  9. FLACA:
    Yo sabía que esto iba a ser polémico.
    Por eso lo puse.
    Para que se arme quilombo.
    Espero tu comentario y los de algún otro comentarista que amablemente arrime leña a esta fogata.
    Porque esto es más o menos lo que ando investigando. Que hay muchas formas de leer, que los textos no existen solos sin el lector y que cuando uno dice que fulano le gusta y que mengano no le gusta, no está definiendo al escritor sino que se está definiendo a sí mismo.
    Es claro que si a Magda Olivieri le gustaba, si a Cortázar le gustaba, si a García Márquez le gustaba, si a Torres le gustaba, si a Vaz Ferreira le gustaba,si a Bolaño le gustaba etc. etc.,sería "por algo"
    Pero también "por algo" no le gustaba a Emir Rodríguez Monegal y a otros.
    Creo que todas las lecturas son válidas y que está bien que uno elija a sus autores por afinidad.
    Yo tengo mi teoría de los hemisferios, de que hay dos maneras básicas de entrarle a estas cosas. Tiene que ver con nuestra relación con el lado oscuro, con el otro lado del espejo.También tiene que ver con nuestro miedo a la incertidumbre.Con nuestros miedos en general.No tiene nada que ver con ser bruto o no.
    Me juego la cabeza en que a vos Lispector y Levrero tampoco te gustan. Y debe ser "por algo"
    Estaría bueno profundizar en esos "algos"
    Un besote

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  10. Santi:
    a mi me parece que como todo es cuestión de imagen o por lo menos es lo que dice la filósofa argentina Mirtha Legrand, le erraste en la foto.
    Hay unas fotos di-vi-nas de Felisberto antes del 46 que , según mis profundos estudios tendientes más al chisme más que a la cultura, es cuando engordó.Dan ganas de sacudirlo a besos, porque aparece medio quieto y lejano.
    Le hiciste un homenaje a tu maestro de pintura pero el objetivo es que caigan damas poseídas por FH!!!
    ¿No podrás poner alguna?
    No hay caso, Santi, te parece que sí, pero no conocés el corazón femenino ni "ténicas" publicitarias.

    Marketing,please!

    porque hacer leer a Felisberto será nuestra consigna o morir. (ya me subí al carro)

    Hermoso día por acá, espero que el cielo de POA esté tan celeste como acá.


    abrazos y felicitaciones

    ...si andás buscando kilombo es que estás como nuevo.

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  11. Vengo mañana a leer esto. Ahora estoy muerta, pero qué bueno que hayas tomado a Felisberto. soy Ro

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  12. Hoy debí ser el primero. Lo reclamo por mi gran amor hacia la literatura "felisbertiana". No en vano Cortázar la declara pionera del boom latinoamericano (obras completas-editarial Avila). Tuve en mi poder las primeras ediciones de sus cuentos en papel de periódico y una impresión espantosa.
    Estuve muy bien en regalarlas a un profesor chileno de literatura hispana en EEUU quien al recibirlas le temblaban las manos (eran primeras ediciones). DECLARO QUE: "EL ACOMODADOR" no es solamente su mejor cuento sino uno de los mejores de toda la literatura en habla hispánica.
    Aún me desespera el hecho que pude haberlo conocido personalmente, pero eso es otra historia.

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  13. Ahora me voy de nuevo a dormir, pero ayer entré a decirles algo que no dije: SI QUIEREN CONOCER A FELISBERTO, REALMENTE, VAYAN EL MIÉRCOLES (es el último, estuvieron ya tres miércoles anteriores)AL BOLICHE EL LOBIZÓN, donde en el marco de "Boliches en agosto" una profe de mi liceo con su grupo de teatro hacen un espectáculo sobre Felisberto mientras se pueden tomar un vinito o cerveza ( o lo que quieran) comiendo un buen gramajo.

    Zelmar Michelini 1264
    Tel: 901 13 34
    info@ellobizon.com

    http://www.ellobizon.com/

    ¿Yo estoy mal (Ross,asistime por favor), o había un Lobizón por la calle Colonia, a la vuelta del CXircular, donde iba Darnauchans a tomar sangría y otras cosas mientras nosotros tomábamos cafecitos en el Lindobar?

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  14. Jaun Pascualero:
    nunca entro primera y justo ahora te robé el lugar a vos que tenés más credenciales en este tema:)

    Me hizo gracia tu entrada.
    Es como si una obra de teatro estuviera "medio chaucha" y de repente entra uno gritando "Yo soy el hijo!!!"...Conmoción general, el tipo papeles en manos muestra las pruebas,etc.
    No sos el único que lamenta de no haberlo conocido. Hoy leí una carta de Cortázar que lamentaba mucho no habérselo cruzado en un pueblito que él vivió, por esas casualidades de la vida.
    La carta está en Internet.

    Flaca:
    no creo que vaya al Lobizón, pero sí creo que vos y Ro tuvieron una juventud muy agitada,je,je

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  15. JUAN:
    Qué lo parió... tantas charlas al pedo en los intervalos de la banda y nunca hablamos de Felisberto...
    No hay caso, estábamos al santo pepe.

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  16. FLACA:
    El Lobizón no quedaba por Colonia, era ese mismo, al que iba el Darno.
    El Darno también iba al Lindo Bar, cuando hacía los toques en el Circular.

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  17. MARPLE:
    Ta combinado. El Miércoles todos al Lobizón.
    Hay que estar al alpiste también cuando Sergio Helena (o Elena), excelente pianista y nieto de Felisberto, de una de esas charlas que da, interesantísimas, sobre el abuelo.
    El loco no solamente toca el piano como los dioses sino que sabe culadas de literatura y habla con mucho fundamento de la estética del abuelo.
    ¿Sabían que Felisberto tenía un sistema propio de taquigrafía con el que escribió varios cuentos que nadie puede descifrar?
    Eso parece otro de sus cuentos.

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  18. Bueno, hace poco redescubrí a Felisberto. Me pasó algo parecido y justamente fue a raíz del espectáculo adaptado (El balcón) del Lobizón, que fui a ver hace dos miércoles, porque un amigo de teatro es quien hace la parte narrativa. El lobizón no es el espacio adecuado para verlo, porque la gente sigue hablando como si tal cosa cuando actúan. Quizás eso, más la viga que está en el medio del salón, me impidieron ver bien el espectáculo. Ojo que ya baja. No sé si va el miércoles que viene. En realidad, nos preparamos para ver la función y leímos el cuento de nuevo. Fue increíble porque luego de la lectura Carli y yo nos pusimos a releer los párrafos que nos parecían geniales, las imágenes y los giros. El tema de las manos, los objetos, la enana, las sombrillas y montones de frases que nos volaban la cabeza de lo bien escritas. Están escritas para visualizar, para provocar sensaciones múltiples. No me hizo falta ver la sintaxis ni la puntuación. No te da tiempo de detenerte en eso por el aluvión de originalidades. Ahí también buscamos info sobre la vida y nos enteramos de esto de la gordura extrema y de la leucemia. No lo sabíamos. También nos enteramos que no podían pasarlo por la puerta una vez muerto. Eso me hizo pensar en algún cuento que alguna vez espero escribir...
    Bueno, pero a lo que voy es que realmente es extraordinario, pero no es para cualquier momento de la vida, hay que preparar su lectura, ceremoniarla del modo que tú, Santi, hiciste acá, para disfrutarlo. Y hay que hacer una lectura y si es posible una nueva lectura inmediata, detenida, con tiempo,para gozar estéticamente cada partecita.
    Respecto del Lobizón, yo creo que sí flaca, pero no sé si se llamaba así. Pero sé que yo he creído todos estos años que estuvo ahí, por Colonia, a la vuelta del Lindo Bar (Cómo olvidarlo!) pero de la vereda de enfrente de Colonia.
    Respecto de nuestras locas juventudes, Marple, creo que sí, que tuvimos nuestras intensidades, pero están potenciadas por la memoria y sobre todo por la nostalgia!!!
    Respecto de Secundaria, Felisberto está en el programa de 3ero, que creo que no es el mejor lugar y creo que también se lo puede abordar en 6to. si no me equivoco. En general en 3ero se da "Muebles el Canario", que es más accesible para los gurises, pero no tiene la poesía de los objetos de la que habla el Santi. Igual está bueno.
    Buá, me estoy yendo a trabajar. Son las seis. Buenos días para todos Besotes

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  19. RO:
    No hay caso, tu comentario confirma lo que ya pensaba: que Felisberto no es para cualquier etapa de la vida, hay que haber vivido un poco para entenderlo. Y haber leído a muchos otros para darse cuenta que el tipo escribía desde otro lado.
    En esa carta que recomienda Marple,y que es una belleza, Cortázar menciona a Lezama Lima como otro ser paralelo a Felisberto, habría que investigar.
    Yo sentí exactamente lo mismo que vos y Carli al leer El Balcón

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  20. FLACA Y RO:

    Tienen razón ustedes, yo me confundí. El Bar que yo decía era El Luzón, de Yaguarón casi Mercedes, el del mítico "revuelto Gramajo", que ahí también iba todo el mundo al salir del teatro. Me confundí por lo parecido de los nombres. El legendario Luzón ya no existe, creo. El gran drama montevideano son los bares que han cerrado. Cuando yo lo conocí, toda la manzana de enfrente era un baldío y me llevaron mis compañeros en mi primera despedida de soltero. Íbamos a comer unas gigantescas milanesas a la napolitana y revuelto Gramajo. Nos parecían los manjares más sublimes. Todavía no existía el canal Gourmet para avivarnos de que aquello era terriblemente tosco.
    Me gustaría que alguna vez Fernando pusiera la receta del revuelto, ya que es un plato argentino, relacionado con un coronel del país hermano. Nosotros creíamos que lo habían inventado en el Luzón, pero no. Es un caso como el de Gardel, pero con el revuelto no hay polémica posible, es argentino nomás.

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  21. MARPLE:
    Con tu permiso, ya que la descubriste vos, voy a poner un link ahí arriba, de la carta nunca enviada de Cortázar a Felisberto.
    Es maravillosa.

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  22. ¡¡¡¡Buuuaaahhhh!!!...tanta cultura bolichera y tanta cháchara me está matando de NOSTALGIA(justo en estas fechas). Esto parece una bolicheada virtual, con contenido intelectual traspasando los pocillos de café y todo.

    Para terminar: si yo lo digo y Ross lo recuerda es que el primer Lobizón estaba entonces en la Calle Colonia, en la vereda de en frente.

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  23. FLAQUITA,
    Mi confusión tiene una explicación. Los dos boliches no se llamaban parecido por pura casualidad, sino que fue a propósito.
    Y está claro que yo me acuerdo más del Luzón, porque soy más viejo que ustedes, el Lobizón se abrió recién en el 82 y yo ya era un treintaypico.
    En el siguiente comentario te pongo algo que te va a encantar.
    Sí, el Lobizón quedaba en colonia y Rondó, en cruz con el Cine Central, cerquita del Lindo Bar, como dicen ustedes.

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  24. Nota de HORACIO VAROLI

    El Lobizón, un boliche con marca en Montevideo, cumple 25 años este martes, justo cuando empieza una movida con bares clásicos en la ciudad que incluyen música en vivo. El martes se festeja con gramajo, alguna una copa, hasta quedar mareado.

    El lugar es reconocido por reunir a la gente del teatro después de cada función o en ensayo. En las paredes está siempre presente la imagen de Alfredo Zitarrosa, el músico que más de una vez se sentó a compartir la mesa. Lo mismo Juceca, que hizo del boliche la versión urbana de su querido y vigente Resorte, el escenario de muchos de sus cuentos. Hasta el mismísimo Joaquín Sabina cenó y se tomó sus whiskies allí, escuchó cantar y conoció un poco mejor a un joven Jorge Drexler a quien enseguida proyectó a España.

    De aquel 7 de agosto de 1982 hasta hoy son cientos las historias que tiene el mostrador.

    Hoy el boliche está en la calle Yi, entre Colonia y 18, en el mismo lugar por donde pasó el café Sorocabana y El Ciudadano. Luce renovado y moderno, como si los 25 años le hubiesen pegado bien. El local es como cuatro veces más grande que aquel de Colonia casi Rondeau, que hacía cruz con el cine Central; ahora tiene más mesas y hasta un escenario.

    "Allá en el `82 no era un boliche, más bien era un comité, un lugar de resistencia", dice Gustavo, que en aquel entonces era un "socio industrial" y ahora es el único dueño.

    El tiempo hizo que el Lobizón se convierta en una "marca registrada" para el Centro. En un momento hubo hasta cuatro locales funcionando al mismo tiempo (uno en Pocitos). Uno de esos mantiene el nombre.

    La especialidad de la casa sigue siendo el gramajo. Cuenta la historia, que es algo distinto al original. La versión del Lobizón lleva papas, perejil, ajo, cebolla, jamón y huevo.

    Fue un "invento" que hizo el periodista Ramón Mérica, confiesa Gustavo, que trajo la receta del bar Luzón, donde trabajó como planchero; ese bar inspiró el nombre del Lobizón.

    "Tenía que sonar parecido", dice. Hoy se aclara que "el lobizón no es un bicho espeluznante y foklórico".

    Lo más probable que gramajo haya sido lo que pidió Roberto Fontanarrosa, la vez que se juntó a charlar sobre Inodoro Pereyra con Horacio Buscaglia.

    El uruguayo hacía una versión teatral sobre ese personaje en el teatro La Candela.

    Según Gustavo, Fontanarrosa le confesó al "Corto" que su puesta había sido la mejor que había visto hasta ese momento.

    También se sentaron alguna que otra vez en esas mesas los músicos Eduardo Darnauchans, Eduardo Mateo y el recientemente fallecido Pablo Estramín, que fueron otros ilustres clientes de la casa, como algunos periodistas, futbolistas, gente común y del espectáculo.

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  25. Esto sí que se transformó en un gran divague de bares.

    Yo quería comentarle a RO, que a mí en la Primaria Pública, me dieron a leer y comentar a F.H.
    Cosa que se da en 3° y 6° de Secundaria (hoy en día).
    Y coincido con Santi que no se puede rescatar de este bello personaje, nada de nada, hasta no haber vivido lo suficiente.
    Nos lo presentaban cuando éramos unos niños que recién empezábamos a conocer lo que era caminar.
    Pensar que Santi y yo tenemos la misma edad y cursamos los mismos grados en los mismos años(aunque en escuelas diferentes), y a él no le presentaron a esa tierna edad a este personaje...

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  26. Menos mal que el Lobizón quedaba ahí,porque yo ya creía que teníamos una alucinación colectiva como secuela de nuestras noches agitadas, como dice Marple, jeje...
    Beatriz, en 3er año de escuela parece insólito que hayan leído a Felisberto, pero dejó huella por lo visto, y en realidad no me parece mal darlo a edades tan tempranas. Quizás la cabeza de un niño sí esté preparada para Felisberto y volvamos a sentirlo fuertemente después cuando está asentada la etapa adulta. Porque los niños tienen en común con Felisberto esa falta de barreras en la imaginación, me parece. Quizás estoy divagando, pero bueno, éste es el mejor lugar para eso, no?

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  27. Como habrán visto, estoy pepesca, como te digo una cosa, te digo la otra jaja

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  28. Vos sabés que yo soy mucho más pelotuda ahora que cuando tenía 20 años, que era una persona seria.
    Me he ido pelotudizando con los años, y seguramente si vivo bastante lograré la excelencia.
    A Felisberto lo intenté leer hace algunos años, y no hubo caso, no le pude entrar... El libro me lo prestó mi tía Mabel, que es gran admiradora de su obra, pero yo no pude.
    Tal vez en otra ocasión.

    Eso sí, la historia de espías de África Las Heras me parece buenísima (y no es cuento!)

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  29. Ta Andrea, vos viste como es...sobre gustos...
    Me parece que andamos medio enpatados los que sí y los que no con F.H.
    Así es la vida.Hay gente pa todo.

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  30. Como Ross, digo que menos mal que publicaste eso del Lobizón aclarando que comenzó en la calle Colonia, porque a veces siento que se me patinan los recuerdos. Me reí con eso de que "más que un boliche era un comité de resistencia". Nosotras no lo frecuentábamos, no sé por qué. O tal vez sí, me parece que era demasiado boliche para nosotros, que nos hacíamos los vividos y trasnochados pero no dejábamos de ser unos tiernos que, además de todo, no pasábamos de una cervecita entre diez.Para ir ahí, al Lobizón digo, había que tener coraje y, además, acodarse.

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  31. Santi:
    Creo que no te lo dije bien claro aún, igual da lo mismo porque después decís que lo que te digo es puro subjetivismo, pero te lo digo igual: me encantó lo que escribiste sibre Felisberto y me encantó la nota de Varoli sobre el Lobizón.
    Después que cumpla con todas las tareas obligatorias (léase compras, ropa,feria,etc.) voy a buscar un libro de cuentos de Felisberto que sé que tengo pero no dónde y veré de entrarle; puede ser que ahora esté en la edad adecuada para encontrarme con él. Después te cuento.

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  32. ¿Vos decís que iremos a alargue y penales????

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  33. Hola gente! cómo siempre, llegando tarde...OhOh que paradoja, porque en el otro mundo siempre llego en hora...!

    Al Felisberto, lo conocí de pendeja, lo amé de pendeja y los sigo amando...hasta hace un año, nunca tuve un puto libro de Felisberto, siempre de garrón, y para mi cumple, Fer, se apareció con los 3 tomos de Arca.

    Coincido con Fernando Terreno que la edición es una mierda, pero cuando lo ví, ahí nomás en la tapa, de perfil- no via'negar la cara de papafrita- era como el sueño del pibe o mejor dicho de la piba.

    A diferencia de Andal13, le entré bien de bien...claro, en forma desordenada, como leo siempre, y me encantó volver a leer el cocodrilo,nadie encendía las lámparas, etc, etc....

    Sabés de què me diste ganas de leer con lo del redescubrimiento? unos libros de Banda: Historia de la Literatura U.Contemporánea, que está muy buena!

    saludos para toda la barra

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  34. En algún lugar tengo (y no lo puedo encontrar ahora) "Bares y cafés de Montevideo" de un tal Michelena o algo así, que contaba unas historias lindas de viejos reductos montevideanos. ¿Estará allí El Lobizón ese?
    Y lo de Lezama Lima y Felisberto, seguro que tenían al menos un punto en común: ¡la dieta!
    Disculpas, pero sino la tarde del domingo se hace muy melancólica.
    Un abrazo

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  35. Encontré a otro escritor que nunca he leído Juan José Arreola que dijo:

    "Si yo pudiera hablar con Felisberto Hernández le diría:-Señor, yo sé que usted nació antes que yo pero sus frase son las mías"

    Ahora Santi te toca a vos decir
    "si yo pudiera hablar con Arreola le diría:yo sé que usted "vio" primero que yo a Felisberto pero esa frase es mía":):):)

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  36. Andrea:
    Voy a hacer los cálculos para ver como anda el partido. Si hay empate seguro que cuelgo un alargue.
    Tendría que haber puesto una de esas encuestas de blogger en el posteo.

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  37. LUCÍA:
    Bienvenida al cuadro de los Felisbertistas. Es como si hubiéramos comprado a Messi, je je.

    Su último poema en "Bolígrafos..." es un golazo.

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  38. FERNANDO:

    Vi ese libro varias veces pero nunca lo leí. Seguramente el Lobizón está incluido, aunque no se caracterizaba por sus valores arquitectónicos, era un cheboli así nomás, medio mugriento.

    Con respecto a la obesidad de Felisberto y Lezama Lima, habría que hacer un estudio sobre la relación entre el peso de los escritores y su escritura.
    Claro que Lezama Lima tenía otras características que creo que Felisberto no, creo.

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  39. MARPLE:
    Menos mal que ando con tiempo. Ya me saliste con otro tipo para investigar...Y bué, vamo a ver...

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  40. MARPLE:
    ¿Se pueden hacer versitos guarangos con el apellido de tu nuevo autor?

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  41. MARPLE:

    Bueno. Anduve leyendo a Arreola. Me gustó. Es muy divertido. Tiene muchos cuentos breves. Me estoy haciendo una carpeta con un montón de esos cuentos que andan por ahí.
    Pero no le vi nada de Felisbertiano. Medio Borgeano sí, salvando las enormes distancias, o más bien Dolinesco. Un humor de la gran puta, pero un humor clasico, medio sajón, culto, fantaseando con una historia medio inventada, así como hace Dolina, pero sin la ironía ácida y porteña de Dolina.
    Escribe maravillosamente bien el loco, como buen mejicano, pero no tiene ni un poquito de esa poesía de las cosas de Felisberto, ni tiene por qué tenerlo, es solamente que me llama la atención esa frase que citás.
    Me gustó "El Rinoceronte" y "De balística"; un delirio sobre las armas de guerra de los romanos en el sitio de Numancia. Te cagás de risa.Es bueno en serio el loco.
    No sé por qué, me parece que a Fernando le tiene que gustar, aunque seguramente ya lo conoce de memoria.

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  42. Santi:
    1.-también me gustó El rinoceronte
    2.-también pensé que le puede gustar a Fernando
    3.-también pensé que Arreola no tiene nada que ver con FH
    4.-también pensé que que se admira lo que no se puede ser o tener.
    5.-que es gracioso que ya estemos adivinando a quién le gusta qué.

    Fernando: leete a Arreola, si no lo has hecho, sólo para verificar si te conocemos o no:)Desde ya gracias por la molestia.

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  43. Felisberto es un genio por donde se lo mire.

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  44. Santi:
    La escritora Hebe Uhart (admiradora de FH) dice que F. escribe/habla sobre sus percepciones más allá de lo visible, de la animación de los objetos, de la relación de las personas con los muebles...
    Dice: "FH ve más allá, pero hay que arrimarsele con cariño, sólo desde el cariño."(HU)
    "Yo me había dado cuenta que para que los recuerdos anduvieran tenía que darles cuerda caminando..." (FH)

    Marple:
    Si, conozco muy poco de Arreola, pero sin dudas, me has "junado" bien.
    Para adelantarme a otro "deschave" te digo que el que más me gusta es Augusto Monterroso, que conocí hace poco, 3 ó 4 años, igual que a Arreola. Y ahora me recopó otro mexicano, un tal Jesús Gardea.

    Pero si tengo que elegir uno sólo, me quedo con Augusto Monterroso. Y entre las minas, Cristina Rivera Garza.

    Un abrazo y disculpas por usar este blog como un boliche, pero me parece que al dueño no le molesta.

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  45. JUAMPA:
    ¿Cómo va la película?

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  46. FERNANDO:
    Este blog ES un boliche.
    Acódese tranquilo.

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  47. Hola que tal? encontré este blog buscando a Megget y me encontré con todo esto que me desbordo. Muy buen blog, ya lo guardé en Favoritos.
    Felisberto es un grande debe ser el autor que mas leí, la casa inundada creo que es el cuento que mas me gusta.
    Hay un corto rondando por ahí de Todos menos Julia, lo recomiendo para verlo, solo para verlo ya que a mi no me gusto mucho, un abrazo grande Santi, seguramente vuelva por acá.
    Germán

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  48. Creí que "boliche", lo que se dice "boliche",era mi sitio, pero bueh, con tal de que el Santi esté contento les permito cualquier cosa, incluso esta usurpación.
    Sólo voy a decirles que todavía no tuve tiempo de reencontrarme con Felisberto. ¡¡¡Dichosos ustedes que tienen tiempo para leer!!!... En esto es uno de los aspectos de mi vida en que se me ven los putos más de cincuenta años, antes podía leer de a cuatro libros a la vez además de estudiar dos o tres para dar las clases.
    ¿Tendré vacaciones en setiembre para leer a Felisberto?.
    La función del miércoles en el Lobizón se pasó para el jueves por el feriado(no dirán que no estoy informada de l agenda cultural montevideana).Si al de platinada cabellera le da el rollo,después de esta semana demoledora de trabajo y de la fiesta de la nostalgia mañana y de tocar el miércoles, muy probablemente vaya. Besos a todos.

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  49. FLACA:
    Los libros llegan cuando tienen que llegar.No tiene por qué coincidir la visita de Felisberto a la cueva del Santi con el arribo a tu boliche:)
    En cuanto a los blogs que frecuento,en mi imaginación son todos boliches. Me encanta acodarme en el mostrador y decir algo "al paso" .
    Ni me molesto en seguir mi blog,je,je, esa es mi casa y a mí me gustaba mucho andar "callejeando"
    Aflojale al trabajo.
    Cuando estés muy cansada pegá un recibo de sueldo en tu escritorio. Es mágico!

    un beso

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  50. GERMÁN:
    Bienvenido al aquelarre.
    Un secreto para entrar a este boliche, (aunque a la Flaca no le guste que diga eso porque boliche es el de ella), un secreto digo, es no tomarse nada demasiado en serio.
    Acá podemos arrancar con Felisberto y terminar en la vida y obra de Graciela Alfano.

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  51. Ta Flaca, no te pongás así. Ya sé que vos sos la inventora de los boliches virtuales, pero viste como es, alguien pone un negocio que marcha y todos se suben al carro. Pero no te preocupes que no te voy a sacar clientes, después de todo un boliche está en Las Piedras y el otro en Montevideo.
    Y escuchá las sabias palabras de Marple, eso de que los libros llegan cuando tienen que llegar. A mí hay libros que no me van a llegar nunca, pero igual se vive.

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  52. MARPLE:
    Si la Flaca pone el recibo de sueldo en el escritorio y lo compara con todo lo que está laburando, se corta las venas con un comunicado del Codicen.

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  53. GERMÁN:
    Siempre me extrañó que no se hicieran más intentos cinematográficos con Felisberto. Está pidiendo cine.
    Pero claro, debe ser muy difícil eso.
    Si pasás de vuelta por acá, contanos de quién es el corto y si lo andan pasando en el 5 o TV Ciudad o dónde.
    "Todos menos Julia", con ese túnel oscuro...y tanta sensorialidad...no debe ser fácil llevarlo a la pantalla.

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  54. Archimboldo24/8/10 13:07

    Como pasa el tiempo Don Santi!
    El invierno rochense me tuvo al mal traer por no decir que casi me lleva.
    Me entero acá que usted estuvo enfermo también.

    No acostumbro alardear de mis saberes pero Felisberto Hernández es uno de los libros que vive en mi mesa de luz.
    Supe conocer a la grandiosa Reina Reyes, pero,caballero al fin,no puedo exponer acá con detalles una amistad inolvidable con esa excepcional dama que me enseñó a leer a Felisberto. AH! qué recuerdos!
    Mi cuento favorito es Genealogía.Me me gusta la geometría,¿vio?


    Tengo el placer de invitarlo a mi blog sin ningún compromiso.

    Si no me visita no se preocupe mucho, no pierde nada.

    Lo que no se puede perder es una visita, con toda la muchachada a mi sucucho en la Paloma Beach.


    un abrazo y que siga bien de bien.

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  55. ¿Qué le pasó al otro Anónimo?
    ¿Arrugó?
    Porque me da la impresión que , por más que lo llamen "Etiqueta Negra", de boliches montevideanos, tiene que saber un montón.
    ¿Dadas las deducciones de Marple y de llamarlo "Etiqueta Negra", me parece que con lo que él contestó, que dice que le gustaba más Batman, está todo dicho.
    ¿No les parece?

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  56. Como no tengo blog, me olvidé de firmar.
    Soy una asidua lectora de blogs.
    Mariam

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  57. El viejo y querido ARCHI de Paloma's Beach!!!!
    Se lo extrañaba...
    Vi que anduvo por la papelería de Anita. Es que ahí en esa esquina tiene todo, las hortalizas y los materiales de pintura.
    Usté nos pega el grito y agarramos todos por la nueve a ese descomunal asado vegetariano.

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  58. ¿Una anónima nueva? ¿Parienta de María tal vez? Y metiéndose con Batman...
    Acá hay de todo.

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  59. He vuelto, dispuesto a gastar el codo de mi campera como un parroquiano más y a tratar de buscar una conexión entre Felis y Graciela Alfano si es necesario.
    El nombre del director del corto de Felisberto es Pablo Diconca, nunca lo vi anunciado ni en tv ciudad ni en el 5, tal vez se pueda saber de él en el CEE Centro Cultural de España.
    El corto me dejo con sabor a poco, como que se comieron una parte del cuento. También hay secuencias de baile que no entendí, pero eso puede ser porque no estoy acostumbrado a las metáforas visuales o corporales, no sabría como llamarles.
    Germán

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  60. Uno se va un rato y esto se llena de gente interesante. No sé si Archimboldo te habrá entendido eso de la papelería de Anita (por las dudas, Archimboldo, eso está en mi blog, y es una ilustración de Andal sobre un cuento mío salido de alguna noche de ebriedad intelectual: "Los físico culturistas"
    Muy buenos aportes está haciendo este nuevo Germán (digo nuevo porque el aquelarre tenía otro, que uno lo extraña bastante)que ha aparecido. Gracias por los datos.
    Marple, lo suyo es catarata cultural inagotable.
    Bueno, me despido. Besos a todos

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  61. Hemingway dijo que el fascismo no podía generar arte, desde adolescente pensé eso y era un pensamiento constante. Cuando conocí a Felisberto me gusto mucho , muchísimo, uh!! cuantas contradicciones cuando supe algo de su historia y sobre todo su ideología. Aunque lejos de ser fascista Felisberto era una persona a fin con las ideas mcarthystas, la casa de brujas y todo eso. Yo era un adolescente con los prejuicios a flor de piel, y costo un poco separar el arte de la realidad.
    Germán.

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  62. GERMÁN:
    A mí eso todavía me desconcierta un poco. Es algo en lo que no me gusta pensar. También es algo del tipo "de eso no se habla". No debe ser tan difícil conseguir transcripciones de aquellas audiciones radiales del MONDEL, pero me daría miedo leerlas.
    Otra contradicción es justamente que el crítico más radicalmente "izquierdista", Ángel Rama, es quien lo reivindica como escritor y por el contrario, el crítico más esteticista y desideologizado, Monegal, es quien lo ataca.
    He leído en los últimos días decenas de ensayos sobre Felisberto y en ninguno se menciona ese aspecto de su vida.
    Estaría bueno que alguien que sepa y entre aquí, ampliara algo todo eso.
    Un abrazo

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  63. lo dije?, no lo dije?....ma si!

    Primero,no me puteen por lo largo del artículo (dejo enlace para interesados), estuve buscando información en relación al tema planteado por Germán, sin suerte en la red y en el libro de Banda que ya mencioné: -10.
    Encontré algo interesante sobre la postura de Rodriguez Monegal, ahí les va:

    Acerca de estas irregularidades sintácticas, que Rodríguez Monegal retomará en sus siguientes artículos, Nicasio Perera San Martín sugiere que pueden deberse a “la concreción de un rasgo estilístico trabajosamente elaborado” (Perera San Martín, 1977: 246), mediante el cual se justificarían esas supuestas torpezas que ya no serían producto del descuido o la escasa formación del escritor. Esta tesis a favor de una disposición estilística intencionada y realizada con rigor, también es apoyada por algunas declaraciones de quienes lo conocieron con profundidad,6 que destacan su permanente preocupación por releer y corregir sus textos con persistencia.

    Más adelante, el crítico realiza un juicio valorativo, pero antes de citarlo, resulta interesante observar lo que le expresara en una entrevista a Roger Mirza,7 en noviembre de 1985: “Yo escribí una nota sobre Felisberto en «Marcha» que nadie va a leer porque en este país se habla sin leer. Esa nota dice que Felisberto es un escritor de la categoría de Kafka y de Joyce.8 Y si usted tiene alguna duda vaya a consultar la colección de «Marcha»”. (Mirza, 1985 c: 10). La cita a la que se refiere Rodríguez Monegal es la siguiente: “Sería interesante indicar los contactos superficiales y las diferencias radicales con Proust, Kafka y Rilke” (1945: 15). Es evidente, que decir que la obra de Hernández tiene contactos superficiales y diferencias radicales con Proust, Kafka y Rilke (no Joyce), no es lo mismo que decir que Hernández tenga la categoría de aquellos. Es indudable que, en el año 1945, Rodríguez Monegal había leído la crítica realizada con anterioridad sobre la obra de Hernández; de esta forma, tenemos la sospecha que en aquella nota, lo que estaba haciendo era una alusión indirecta a los artículos en los que se comparaba la obra de Hernández con alguno de estos escritores.9 En cierta medida, la intención del crítico era desautorizar dichas comparaciones, de ahí el señalamiento previo y reiterado de los supuestos fallos estilísticos y el fracaso en el logro de ciertas imágenes. Paradójicamente, la nota finaliza anotando “que nuestra literatura actual proporciona pocos textos tan interesantes, tan vivos como estos de Felisberto Hernández” (1945:15).

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  64. sigue che!

    En agosto de 1947 Rodríguez Monegal inaugura en Marcha una sección sobre reseñas de revistas literarias. La primera que aparece es sobre Alfar,10 en la que figura el cuento “Mi primer concierto”, de Hernández. Como confirmando lo contradictorio del juicio final de la nota anterior, aquí señala escuetamente que se trata de un “relato laxo, que se recobra algo al final. La descripción, como siempre, vacilante, insegura. Algunos rasgos de humor que nadie agradecerá: «Era el (espíritu) de Bach y debía estar muy lejano»” (Rodríguez Monegal, 1947: 15).

    Rama fallece el 27 de noviembre de 1983, y dos años después Rodríguez Monegal, el 14 de noviembre de 1985. Pocos días antes de morir, este último crítico, en la ya citada entrevista a Mirza, avanza aún más en su reconocimiento del escritor, al punto de manifestar insólitamente: “A Felisberto Hernández lo descubrí yo” (Mirza, 1985 c: 10). También, expresa que cuando había escrito sobre el autor “sabía perfectamente lo que decía. Rama, con su enorme talento para la intriga y la superchería desde ese momento me acusó. Felisberto se lo creyó y entonces me convertí en el enemigo de Felisberto. Nunca he escrito ninguna línea contra Felisberto” (1985 c: 10). Como ya hemos visto, esta visión tan simplista de los hechos no se condice con lo que sucedió. Más adelante, sostiene que desempeñándose como profesor en la Universidad de Yale, en Estados Unidos, en un número de homenaje al semanario Marcha organizado por la revista Fiction, había logrado la inclusión de “El cocodrilo”;38 y que tiempo después, con la realización de una antología en dos tomos sobre literatura latinoamericana, en inglés, quiso incluir dos cuentos de Hernández, pero una de las hijas del escritor no lo autorizó.

    salú la barra.

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  65. final feliz!! jeje


    http://www.ucm.es/info/especulo/numero23/paolini.html

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  66. Pequeño aporte que encontré por ahí, de Walter Rela ( ala erudito-derecha del profesorado de literatura):
    (Aclaro que no pude leer todo lo de Lucía.uy, porque estoy apurada)

    "El rencor a su persona, extendida a su obra en una confusión inadmisible, por quienes se consideraron siempre los árbitros de la cultura nacional, dictando normas y distribuyendo méritos y deméritos según su filiación política, no se atenuó en los años siguientes.

    Así resulta curioso que en 1990, en la edición Siruela de Obras incompletas, se insista con este aspecto menor, mencionándolo expresamente en su cronología:

    Se suma al Mondel (Movimiento Nacional de la Defensa de la Libertad), organización anticomunista, aceptando dar una serie de conferencias radiales que le proporcionaron un cierto beneficio económico. Con respecto a su posición política, existen dos versiones: la de sus allegados, que afirman que fue un analfabeto político que se sometió al Mondel por candidez, o la de otros, quienes afirman que "tenía un sibilino resentimiento contra la especie humana... tal vez por eso en las historias de Felisberto hay más objetos que personas y más curiosidad por el pasado que por el porvenir"."


    Acaso debido a su precaria situación, Felisberto temía perder sus pocos "privilegios". De acusada tendencia individualista, creía fanáticamente en el "arte purísimo" y en la creación como acto solitario(5).

    Versión suavizada de la que Tomás Eloy Martínez, publicó en el suplemento literario de La Opinión (Buenos Aires, 31 de marzo de 1974), donde afirmaba:

    Hacía el final de la vida, veía fantasmas comunistas en cualquier recodo del Uruguay. Para denunciarlos o combatirlos se afilió al Mondel o Movimiento Nacional por la Defensa de la Libertad –una institución patrocinada por los servicios norteamericanos de inteligencia-, y aceptó dar tres charlas semanales por Radio El Espectador sobre sus delirios ideológicos. Algunos viejos amigos de Felisberto tratan ahora de escamotear esos datos para no echar sombras políticas sobre su memoria. Pero son tan ciertos que hasta Ana María, la hija, está orgulloso de ellos y declara al primero que la interrogue su propio anticomunismo hereditario.(6)

    http://letras-uruguay.espaciolatino.com/rela/felisberto_hernandez.htm

    Quizás no sirva de mucho el aporte, pero encontré unas cuantas cosas más que aluden a su anticomunismo. Para mi es un hecho indiscutible. Pero habría que ver,como vos decís, Santi, el contenido de sus diatribas y cuál era el núcleo de divergencia de Felisberto con el comunismo, poniéndolo en su contexto y analizando exactamente lo que pasaba entonces para animarse a criticar.
    La verdad es que cuando leí "El balcón" estaba tan atrapada por la maravilla de su escritura que no se me ocurrió pensar que esto de su anticomunismo disminuía su valor artístico. Y sigo pensando lo mismo.
    Abrazo

    ResponderEliminar
  67. GRACIAS POR RECORDARME A FELISBERTO.
    LO INVITO A MI LABERINTO
    http://delaberintosydeespejos.blogspot.com/2010/08/felisberto-hernandez-borges-y-yo.html

    ResponderEliminar
  68. Santi:

    "Felisberto Hernández,del creador al Hombre" es un libro de Norah Giraldi que encontré con gran sorpresa entre mis libros. No me acordaba que lo tenía.
    Lo mejor de todo son las cartas desde París a la familia que vivía en 33.
    El hombre era muy normal, y muy gracioso. Nada que ver con su escritos literarios.

    Aparecé de una buena vez, no sé si te has dado cuenta que tenés una nueva opinante del club de fans de FH.


    Rochita: Bienvenida! me gusta tu blog.

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