E N T R A D A S
_____________________________________________________________________________________________________________
E T I Q U E T A S


_____________________________________________________________________________________________________________

11 de agosto de 2009

Entre Tarzán y Cortázar.

Larguísimo e ilegible posteo dedicado a Fede, el de Temperamentoahhh.
Él me lo pidió hace tiempo.
Él es el responsable de este masacote.

Digamos que nuestro héroe tiene una relación particular con la naturaleza. La causa de esta particularidad posiblemente haya que buscarla en que su padre, muy tempranamente, lo inició en la pasión por "Tarzán de los monos". Y ese fue el primer libro que nuestro héroe leyó, con poco más de cuatro años. Sin entender la mayoría de las palabras, por supuesto, pero quedándole grabado a fuego el aire selvático, aquel planterío envolvente, la libertad húmeda, los pies desnudos envueltos en la hojarasca.

Y aquella atávica nostalgia por vivir sin ropas lejos de los humanos, que lo acompañó toda la vida.

Es posible que muchos padres no sospechen hasta que punto una primera lectura, así, es iniciática, es capaz de marcar la vida de un hijo para siempre.
Lo pensarían mejor si se dieran cuenta.

Pero bueno, lo hecho, hecho estaba y nuestro héroe pasó su infancia desnudo, trepado a una rama de higuera, gritando como un mono y desarrollando una rara habilidad para no ver los detestados signos de presencia humana en su entorno.

Todo lo borraba.

Los contrapisos de hormigón, los muros, los italianos de camisas a cuadros , los gallineros, los gallegos lavando el ómnibus en la puerta. Las casas también las borraba. Y a las personas. todas las personas.

Y entonces, como en las películas, se producía un fundido encadenado de una escena suburbana a una escena de deliciosa soledad y apabullante vegetación. Y el niño transformaba un ligustro y una madreselva en una jungla impenetrable.
Y la sublime felicidad de la no existencia de la mirada del otro. Solamente la mirada de maravillados monos.
__________________________
Bueno.
Nuestro héroe se hizo adulto.
Y después se hizo viejo.
Pero en su interior seguía el niño desnudo, sentado en un rama de higuera. Gritando. Y viendo a los demás como a una manada de monos. O no viéndolos, en el mejor de los casos.
__________________________

Todo esto viene a cuento porque nuestro héroe se encontró con su niño de la higuera
-no hace mucho- y lo sacó a pasear.
Nada hacía pensar en esa cálida mañana de enero que su éxtasis ante la grandiosidad de la naturaleza sería interrumpido por algo. Nada. Su niño iba secretamente a su costado.

En ecológico trance, nuestro héroe, descalzo, comenzó a subir por el sendero zigzagueante del cerro al otro lado del que aparecería, ante su vista -premeditadamente asombrada y emocionada- la imponente y casi desierta playa.
Semidesnudo, con escueto short a pesar de su poco agraciada figura, comenzó a emocionarse con las flores naciendo entre las rocas, el rugido de las olas a las que aún no veía, las piedritas del sendero acariciando las plantas de sus pies, el aire fresco de la floresta envolviendo la piel y la promesa de la caminata por esa playa de once kilómetros, la que se había propuesto recorrer íntegramente.
Hubiera querido borrar todo recuerdo de cualquier tecnología esclavizante, urbana, moderna, pero no pudo evitar llevar su cámara fotográfica.

Y entonces, el telón de ramas se abrió para que esta maravillosa escena se grabara a fuego en su retina, aunque ya estaba grabada desde hacía treinta años
Pasó así nuestro héroe frente a la única casa del lugar. Extrañamente, nunca le había molestado esa construcción ahí, sobre una loma mirando el mar, al comienzo de la playa.

Esa vieja construcción de arquitectura azoriana, colonial, despojada, abandonada, le parecía en perfecta armonía con el entorno. Era el único elemento humano que su naturismo extremo, fundamentalista, admitía en el paisaje que se pintaba a sí mismo cuando pasaba por ahí, por la amada y desierta playa de Siriú.
Su mirada evitó ver las tres sombrillas plantadas al comienzo de la playa. Las borró de su cuadro como antes hacía desde la rama de la higuera con las casas del barrio.
En los últimos tiempos algunas personas empezaban a descubrir ese paraíso intocado y nuestro héroe percibía el fenómeno como una perversa invasión. Lo tomaba como una afrenta personal. El dueño de la playa era él. El único que la entendía. Y esa gente iba a terminar violando a su amada. Aunque ya tenía una larga práctica en no ver lo que no quería ver. Así que no las vio, y por supuesto, no las fotografió. De ninguna manera le iban a arruinar su robinsonezco día de gloria ecológica.

Y caminó y caminó, en perfecto éxtasis.


A la derecha las olas enormes y rugientes y las misteriosas islas.
A la izquierda las empinadas dunas. Los urubús y los albatros sobrevolándolas en círculos.
Debajo de sus pies y extendiéndose hasta perderse en la bruma, hasta el pie de los cerros, la larguísima franja de arena que albergaba un mundo casi escondido de seres infinitos y enigmáticos.
Así que nuestro héroe caminó y caminó, a veces con los pies bañados por la espuma, a veces haciendo crujir rítmicamente la alfombra de conchillas de moluscos que se extendía multicolor en la orilla.
Conversó con los cangrejos nerviosos y de ojos saltones que viven en miles de minúsculas cuevas.

Se asombró con el color turquesa de algunos caracoles y las esculturas que las olas iban tallando en la arena.Se atrevió a tocar las extrañas medusas violetas que invadían la playa a pesar de que había oído que eran muy peligrosas y podían ser mortales. FEDE.
También le habían dicho que podían producir trastornos intestinales, pero sentía que su comunión con la naturaleza lo hacía inmune.

Restos de naufragios traídos por la resaca lucían cubiertos por moluscos de hermosos colores.

Nuestro héroe creyó por un momento que podría vivir ahí, desnudo, en una choza.
Emocionado, se lo planteó como proyecto de vida.
Lo creyó.

Lo creyó hasta el momento en que, ya recorridos un par de kilómetros empezó a sentir aquello.
Primero fue una pequeñísima punzada debajo del ombligo, como un destello.
Se hizo más fuerte enseguida.
Mucho más fuerte.
De pronto era como una puñalada.
Nuestro héroe tuvo que admitirlo.

Tenía un cólico.

Más bien fuerte.

Muy fuerte.
Estaba a punto de cagarse encima.
Tímidamente intentó resolver la situación con un pedo pero notó que no era una buena solución. El pedo no sería tal si lo dejaba salir. Sería otra cosa.

Miró entonces el mar salvador pero las furiosas olas lo aterrorizaron. Imposible defecar sin ahogarse en esas traicioneras aguas.

Miró entonces las altas dunas y calculó que el esfuerzo de las primeras zancadas para trasponerlas y ocultarse produciría prematuramente la cada vez más inevitable explosión de sus vísceras.
La playa en sí misma no era una opción.

Una romántica pareja que antes no había querido ver, se hacía arrumacos a escasos cinco metros de su drama interior. Y el pudor era más fuerte que sus cólicos. Sentía miles de ojos mirándolo en ese momento límite.

Así que volvió sobre sus pasos.

Alcanzar el extremo de la playa y el cerro antes del fatal desenlace era su meta suprema.
Sudores y escalofríos a cada paso y punzadas de dolor inaudito lo acompañaban.
Seguramente no llegaría. Tenía que llegar.

En medio de su martirio, en medio de aquel recorrido torturante que requería de su mayor concentración para evitar lo inevitable, se oye aquella voz perturbadora: “Señor, ¿nos puede sacar una foto a las dos juntas?” Las hermosas jovencitas argentinas no tenían por qué saber de su angustiosa via crucis. No tenían por qué saber que ese inocente pedido aumentaba aún más la tortura de nuestro héroe. Que esa demora podría ser fatal. Que la autoestima de nuestro héroe caía en picada por la comparación entre esos jóvenes, frescos y esbeltos cuerpos y su dolida, obesa y anciana humanidad repleta de heces incontenibles.
Les sacó amablemente la foto entre sudores, temblores y desvanecimientos, esbozó un “de nada” con voz desfigurada por el bochorno y el dolor y prosiguió su camino interminable hasta pasar ante las ominosas sombrillas, seguro de que ahí mismo se produciría la temida explosión, cubriéndolo de vergüenza para siempre.
Y de mierda.

La idea de la mierda corriendo por sus piernas ante los ojos asombrados de esa gente le resultaba insoportable.

Cada paso parecía alejarlo de su meta en lugar de acercarlo.
Ya al límite de su sufrimiento, logró pasar por las sombrillas con éxito, sumido en terror y pavorosos ruidos internos.

Quedaba una esperanza. El solitario sendero del cerro y la cerrada mata nativa que lo bordeaba.
Pero el solitario sendero estaba lleno de gente bajando con sillas, sombrillas, niños, perros y cerveza.

Y la muy puta mata nativa estaba impenetrable de espinas aguzadas.
Así que en un épico esfuerzo final, nuestro héroe apretó con frenesí su esfínter y logró llegar a la ansiada camioneta, con su cuerpo doblado en ángulo recto. Se ubicó con dificultad en el asiento. Trabajosamente sorteó el tránsito en contra en el angosto camino, pensando siempre en la integridad del tapizado.

Los quinientos metros que lo separaban de la posada se le hicieron quinientos kilómetros.

Los diez metros del corredor hasta la puerta de la habitación, una eternidad.


Estrepitosa entrada.
Portazo triunfal en el baño.
Maravillosa visión del amado water, el amado bidet, el amado papel.

-¿Cómo te fue, mi amor?
-Prrrffff Pum Prrrfff Pum Sprruajjj!!!!
-¡Como la mierda me fue!!

¡¡¡Y Tarzán se puede ir a la concha de su madre!!!

_____________________

Nuestro héroe, como tantas otras veces en su vida, se dio cuenta de la importancia vital de la literatura.
Sus viscicitudes, que habían comenzado con Edgar Rice Burroughs, terminaban con Cortázar y "Un tal Lucas".
Ya en el año 79, Cortázar, como siempre, se anticipó a esta historia cuando escribió "Lucas y sus meditaciones ecológicas" y "Lucas y sus pudores".
Si les dan las pelotas, lean esos dos textos a continuación.
Si no les dan, no los lean.
Pero si lograron leer mi torpe texto sin aburrirse demasiado, Cortázar no les va a dar ningún trabajo.
LUCAS, SUS MEDITACIONES ECOLÓGICAS
En esta época de retorno desmelenado y turístico a la Naturaleza, en que los ciudadanos miran la vida de campo como Rousseau miraba al buen salvaje, me solidarizo mas que nunca con: a) Max Jacob, que en respuesta a una invitación para pasar el fin de semana en el campo, dijo entre estupefacto y aterrado: << ¿El campo, ese lugar donde los pollos se pasean crudos?>>; b) el doctor Jonson, que en mitad de una excursión al parque de Greenwich, expreso enérgicamente su preferencia por Fleet Street; c) Baudelaire, que llevo el amor de lo artificial hasta la noción misma de paraíso.
Un paisaje, un paseo por el bosque, un chapuzón en una cascada, un camino entre las rocas, solo pueden colmarnos estéticamente si tenemos asegurado el retorno a casa o al hotel, la ducha lustral, la cena y el vino, la charla de sobremesa, el libro o los papeles, el erotismo que todo lo resume y lo recomienza. Desconfío de los admiradores de la naturaleza que cada tanto se bajan del auto para contemplar el panorama y dar cinco o seis saltos entre las peñas; en cuanto a los otros, esos boyss-scouts vitalicios que suelen errabundear bajo enormes mochilas y barbas desaforadas, sus reacciones son sobre todo monosilábicas o exclamatorias; todo parece consistir en quedarse una y otra vez como estúpidos delante de una colina o una puesta de sol que son las cosas mas repetidas imaginables.
Los civilizados mienten cuando caen en el deliquio bucólico; si les falta el scotch on the rocks a las siete y media de la tarde, maldecirán el minuto en que abandonaron su casa para venir a padecer tábanos, insolaciones y espinas; en cuanto a los mas próximos a la naturaleza, son tan estúpidos como ella. Un libro, una comedia, una sonata, no necesitan regreso ni ducha; es allí donde nos alcanzamos por todo lo alto, donde somos lo mas que podemos ser. Lo que busca el intelectual o el artista que se refugia en la campaña es tranquilidad, lechuga fresca y aire oxigenado; con la naturaleza rodeándolo por todos lados, él lee o pinta o escribe en la perfecta luz de una habitación bien orientada; si sale de paseo o se asoma a mirar los animales o las nubes, es porque se ha fatigado de su trabajo o de su ocio. No se fíe, che, de la contemplación absorta de un tulipán cuando el contemplador es un intelectual. Lo que hay allí es tulipán + distracción, o tulipán + meditación (casi nunca sobre el tulipán). Nunca encontrará un escenario natural que resista más de cinco minutos a una contemplación ahincada, y en cambio sentirá abolirse el tiempo en la lectura de Teócrito o de Keats, sobre todo, en los pasajes donde aparecen escenarios naturales. Sí, Max Jacob tenía razón: los pollos, cocidos.
LUCAS, SUS PUDORES.
En los departamentos de ahora ya se sabe, el invitado va al baño y los otros siguen hablando de Biafra y de Michel Foucault, pero hay algo en el aire como si todo el mundo quisiera olvidarse de que tiene oídos y al mismo tiempo las orejas se orientan hacia el lugar sagrado que naturalmente en nuestra sociedad encogida está apenas a tres metro del lugar donde se desarrollan estas conversaciones de alto nivel, y es seguro que a pesar de los esfuerzos que hará el invitado ausente para no manifestar sus actividades, y los de los contertulios para activar el volumen del diálogo, en algún momento reverberará uno de esos sordos ruidos que oír se dejan en las circunstancias menos indicadas, o en el mejor de los casos el rasguido patético de un papel higiénico de calidad ordinaria cuando se arranca una hoja del rollo rosa o verde.
Si el invitado que va al baño es Lucas, su horror sólo puede compararse a la intensidad del cólico que lo ha obligado a encerrarse en el ominoso reducto. En ese horror no hay neurosis ni complejos, sino la certidumbre de un comportamiento intestinal recurrente, es decir que todo empezará lo mas bien, suave silencioso, pero ya al final, guardando la misma relación de la pólvora con los perdigones en un cartucho de caza, una detonación más bien horrenda hará temblar los cepillos de dientes en sus soportes y agitarse la cortina de plástico de la ducha.
Nada puede hacer Lucas para evitarlo; ha probado todos los métodos, tales como inclinarse hasta tocar el suelo con la cabeza, echarse hacia atrás al punto de que los pies rozan la pared de enfrente, ponerse de costado e incluso, recurso supremo, agarrarse las nalgas y separarlas lo más posible para aumentar el diámetro del conducto proceloso. Vana es la multiplicación de silenciadores tales como echarse sobre los muslos todas las toallas al alcance y hasta las salidas de baño de los dueños de casa; prácticamente siempre, al término de lo que hubiera podido ser una agradable transferencia, el pedo final prorrumpe tumultuoso.
Cuando le toca a otro ir al baño, Lucas sufre por él pues está seguro que de un segundo a otro resonará el primer halalí de la ignominia; lo asombra un poco que la gente no parezca preocuparse demasiado por cosas así, aunque es evidente que no están desatentas de lo que ocurre e incluso lo cubren con choques de cucharitas en las tazas y corrimientos de sillones totalmente inmotivados. Cuando no sucede nada, Lucas se siente feliz y pide de inmediato otro coñac, al punto que termina por traicionarse y todo el mundo se da cuenta de que había estado tenso y angustiado mientras la señora de Broggi cumplimentaba sus urgencias. Cuán distinto, piensa Lucas, de la simplicidad de los niños que se acercan a la mejor reunión y anuncian: Mamá, quiero caca. Qué bienaventurado, piensa a continuación Lucas, el poeta anónimo que compuso aquella cuarteta donde se proclama que no hay placer más exquisito / que cagar bien despacito / ni placer más delicado / que después de haber cagado. Para remontarse a tales alturas ese señor debía estar excento de todo peligro de ventosidad intempestiva o tempestuosa, a menos que el baño de su casa estuviera en el piso de arriba o fuera esa piecita de chapas de zinc separada del rancho por una buena distancia.
Ya instalado en el terreno poético, Lucas se acuerda del verso del Dante en el que los condenados avevan dal cul fatto trombetta, y con esta remisión mental a la más alta cultura se considera un tanto disculpado de meditaciones que poco tienen que ver con lo que está diciendo el doctor Berenstein a propósito de la ley de alquileres.
_________________________
Bueno, le debía esto al

55 comentarios :

  1. Excelente, excelente!
    Desde ya, lo que me reí con Un tal Lucas pocas veces lo hice leyendo algo.
    Y este Tarzán no se quedó atrás.
    Ese "dentre" con fotitos y esas cosas...
    Se puede imaginar la situación, paso a paso, pero cuando la dama le pregunta a su hombre ¿como te fue? qué sé yo, con el alivio y la alegría de haber llegado a ese water... Capaz que digo: "me fue maravillosamente, cielo"
    Jaja, un abrazo Santi

    ResponderEliminar
  2. Vo, Santi, no actualicés en medio de la semana que no tengo tiempo pa' nada, hijunagransiete!

    Vengo a dar testimonio de que te sigo, pero te leeré con el debido tiempo para disfrutar -lo que sospecho maravilloso- en unos días.

    Y ya mismo le aviso al otro hijunagransiete que venga a verte.

    ResponderEliminar
  3. ¡Ay,Santi!...¡Cuánto aquí!...Por estas cosas es que te quiero tanto...jajaja... Esto es excelentísimo. La primera parte es impresionante, la segunda también. Y los agregados ni qué hablar.
    No soy una obsecuente que siempre te aplaude, no, pero es lque algunos de tus post, como éste de aquí, son impresionantes. Más sabiendo que el relato es más que verosímil, es verdad absoluta.
    Me debo Garopaba. Puta madre, la mitad de mi vida deseando pasear por esas putas fotos.
    Valió la pena esperarte. Tu entrada ha sido triunfal. Eso sí, bien que podrías dedicar un post a las que siempre te seguimos.

    Aplausos. De pie.

    ResponderEliminar
  4. Bueno Santi, ahora sólo te falta una versión de Rabelais, luego de haber comido unas suculentas porciones de tu feijoada!
    Un abrazo.

    Pd: Podría llevar como sub-título, "El largo camino a casa" o uno más cinematográfico, "Regreso sin gloria"...

    ResponderEliminar
  5. HIJO DE PUTA GENIAL!!.(grito)

    Veo que el desafio que te puse saco lo mejor de vos, no me cabe duda alguna, te pido disculpas pero mi universo blogistico se redujo a esporadicas apariciones kamikazes (a riesgo de ofensas) por lo que no vine antes por aca (ni por otro lado), la verdad es que ahora soy mas padre que internauta y estoy urgido hasta por Andrea de escribir algo que simplemente no tiene ganas de venir, aparezco de vez en cuando pero por pelotudo nomas no me hago ver.
    En fin.

    Me siento mas que halagado por ser el mentor de esta belleza ecologico-sanitaria, si hasta ahora me siento poderoso para cagar en una playa con solidos argumentos estilisticos y sin papel sanitario (bien sabras que vos o yo hemos pasado por semejantes trances en la playa o en el bosque indudablemente), me resulta sublime el pasaje que haces entre esa descripcion libertaria del hombre (que puede ser cualquiera de nosotros) y su paraiso-trance y el pasaje rapido por ese otro universo de sufrimiento y revolcones, hay un grado de perverso disfrute entre dos estados antagonicos de sensaciones, porque la segudna parte tambien tiene su encanto -odioso quizas, e incomodo- pero morbosamente placentero, esa odisea cruel del traslado de un cuerpo casi en llamas si se me permite la comparacion y la explosion de un conjunto de sensaciones: angustia/placer/jubilo/dolor/verguenza/llanto y al final una suerte de triunfo y climax de gloria con fanfarrias poderosas ...(la pregunta final es jun recurso de indudable humor que agrega un "toquecito" nomas al resto del trabajo.

    Como veras me senti en la obligacion de hacer un somero analisis del texto y las diferentes sensaciones que me provoco el leerlo...

    Resumiendo de otro modo te destaco la belleza casi kitsch del asunto... un asunto casi de pizza con champan...

    La primera parte si seguia asi terminaba sentado yo en una playa desierta con un vaso de algo y un pucho en la mano como de sensacion de casi orgasmo ( y eso que no fumo) y despues ese "finale" a todas luces bien de relato "feten feten" asi como esa imagen de pizza con champan...
    Sublime , poderoso ... y halagador


    Cortazar ... un maestro unico ... si te hubieras juntado con el la puta madre que lindo asunto...

    Humildemente gracias ...
    un abrazo....

    ResponderEliminar
  6. PAVOROSAMENTE DESCACHARRANTE,BLASFEMIAS EMULANDO A UNO DE MIS HEROES DE LA INFANCIA,COMO HAS DE ATREVERTE¡¡¡
    ESO DE DESCONCHAR MOLUSCOS EN LA ARENA O JUGARLE SERIOS A LOS CANGREJOS? EL EMBRUJO TE LLEGO Y DETRAS LOS RETORSIJONES MALDITOS.

    BUE,ME FALTA CORTAZAR,ANTES ME DARE UNA VUELTITA POR EL BAÑO QUE ESTE POSTEO ME HIZO CAGAR,AUNQUE DE RISA,CREO TENGO MIS SERIAS DUDAS,IRE DE TODAS FORMAS.

    BUENAZO

    ResponderEliminar
  7. te comiste una medusa?

    excelente post! excelente ritmo!

    ResponderEliminar
  8. De lo mejor que he leído en los últimos tiempos, incluido "Un tal Lucas" de un tal Cortázar que me regaló un tal Germán. Un texto épico, removedor, visceral. O removedor visceral, que mal no me vendría, desde que inauguré hace poco la vía lenta de tránsito y me parezco a esas otras mujeres que salen en la tele con carga de no haber ahorrado papel higiénico a rolete, que si no fuera por un tal yogur o un tal dulcolax, sus vidas serían un tormento.
    Bueno, dejando de lado mis luchas intestinas, me saco el sombrero.
    Aunque en estos asuntos, la presencia o ausencia de sombrero no haga a la cosa.

    ResponderEliminar
  9. Santi:

    tu blog me gusta muchísimo porque aprendo sobre la vida misma y por your great sense of humor.

    Ya te puse en mis links.

    Recordé el primer librito que leí.
    Se llamaba "La hormiguita viajera".¿Puede ser que haya influído en mi interés por el turismo?

    También me han sucedido incidentes similares cuando viajo.
    Lo consulté con mi sicólogo y me dijo que "generalmente los cólicos repentinos denotan miedo a una situación aparentemente placentera que no queremos afrontar por los riesgos que implica",(lo tengo anotado).

    Tal vez te sirva de ayuda.

    Espero tus nuevas publicaciones porque sé que seré sorprendida.

    Have a nice day.


    PD) el tal Lucas ,¿en qué libro de Julio Cortázar está?

    ResponderEliminar
  10. Muy bueno, Santi. Pensar que después de tanto pedirte que actualizaras, estuve varios días sin conectarme y recién me enteré ayer de esto. Me gustó mucho. Me reí como tarada frente al monitor, y creo que eso es verdaderamente escaso en nuestros tiempos, justamente por el pudor jaja... y comparto lo del fantasma. Lo mejor que tiene es el ritmo. Esas cortitas al pie después de enunciados elaborados. El ritmo y el contraste.
    Enorme alegría de tu regreso con todo! Un abrazo

    ResponderEliminar
  11. Cuando puedas, y si tenés ganas, leete el cuento "Perro come perro" de Rodolfo Santullo que Peter colgó en su blog:

    http://mvd1138.blogspot.com/

    No será tan bueno como los que escribe un tal Santiago, pero se deja leer.

    ResponderEliminar
  12. Actualicé, y tengo que venir a avisar porque no aparezce la actualización en ningún blogroll en varias cuadras a la redonda. Así que recurro al viejo ardid de venir a llamarte. Besos

    ResponderEliminar
  13. GERMÁn:
    Y sí, todo podría haber sido peor.
    Generalmente todo es tan peor como puede serlo.
    Me gusta tu mirada positiva sobre las cosas.
    Creo que si este posteo tiene algún valor, es que es absolutamente verídico. Es más verdad que Crónica TV

    ResponderEliminar
  14. Y bueno Flaca, voy a tener que acostumbrarme a tus elogios y resistirme a decirte que es porque me querés. Porque sos una mina leal hasta la muerte.
    Sí, nos debemos Garopaba juntos, aunque Garopaba ya no sea mi Garopaba de otros tiempos.
    Nos debemos unos cólicos en la arena. Ya se dará la oportunidad, ahora que los niños están grandes. No olvidarse que a tu niña ya la llevamos y no se olvida más de la experiencia.
    Un besote.

    ResponderEliminar
  15. FERNANDO:
    Me encantaron tus sugerencias de títulos. Lástima que ya es tarde.
    Vamo a ver si le entramo a Pantagruel...
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. FEDE, "el de los elogios desmedidos"
    Te puse un epíteto homérico, de esos que le gustan a la Flaca.
    No es pa tanto che. Como le decía a Germán, esto tiene la virtud de lo verdadero, nada más. Es que nuestro héroe tiene ese costado romántico-bobalicón, su cabeza recalentada por lecturas inconvenientes tipo Tarzán o Sandokan o Verne o los mentirosos cronistas de Indias y el tipo en lugar de ver la realidad la viste con sus fantasías hasta que la hedionda y jodida verdad se hace sentir de la peor manera. A nuestro héroe le están pasando siempre esas cosas.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  17. YONQUI:
    Aguante como un macho. No vaya enseguida, así el placer es mayor.
    Y pare de tomar esos yogures patrocinados por Andal13,ya ve lo que le pasa...

    ResponderEliminar
  18. FANTASMA:
    Nuestro héroe (que no yo) no se comió una medusa, solamente la tocó.
    Imaginate si la hubiera comido...

    ResponderEliminar
  19. ANDREA:
    Para el tránsito lento no hay como un buen licuado de Physalia physalis, más conocida como Fragata Portuguesa, que dada tu profesión, seguramente conocerás aunque sea por libros. Una mezcla de 2 partes de Physalia y 1 parte de yogur Actymel termina con la lentitud de cualquier tránsito. Te la recomiendo.

    ResponderEliminar
  20. Querida MARINARROSA:
    Bueno, yo "La Hormiguita Viajera" que leí era la de Constancio Vigil y la verdad es que no puedo negar su influencia en mi gusto por las historias de viajes. Nunca me animé a hacerme las trenzas. El viaje de Manuelita también me marcó.
    Lo que dice tu psicólogo debe ser verdad, pero viste como es, la complican esos tipos. Todo eso que él dice se llama cagazo.

    El personaje de Lucas pertenece a la novela "El bidet de Borges" de Julio Cortázar.

    Un abrazo.
    Después te contacto para que me consigas un pasaje a Bahía en charré.

    ResponderEliminar
  21. Hola RO:
    Al fin volviste.
    Te está pasando como a Fernando Terreno, que no aparece en los blogrolls.
    Pelotudo cuento el tuyo.
    Este es solamente una jodita.
    Un beso

    ResponderEliminar
  22. ANDREA:
    Ya leí "Perro come perro" de Santullo.
    IMPRESIONANTE.
    Un clima de la gran puta. Me cagué de miedo.
    Gracias por la recomendación.
    La historieta no me gustó. Pierde mucho, acota demasiado la cosa.
    Qué bueno lo de los boliches.
    Lástima que me perdí eso en el Tasende, mi bar preferido desde los 12 años.
    Un beso

    ResponderEliminar
  23. Santi:
    no me gusta corregir a la gente porque es un gesto de mala educación, pero se dice "vuelo charter",no charré.
    El viaje de Manuelita, ya fue fuente de inspiración dos veces y lo volverá a ser ,porque no hay dos sin tres.

    Muchas gracias por el nombre del libro; si no está en Montevideo iré a Baires a buscarlo.

    au revoir

    ResponderEliminar
  24. yo cuando era chico chupaba aguavivas en la playa - les cortábamos pedazos, como cuadraditos de gelatina, y les pasábamos la lengua - obvio, eran saladitas

    ResponderEliminar
  25. El bidet de Borjes.

    "El domingo y su tedio, el sabor del mate y el periódico. Una mañana, pero no como las otras. Hay en las últimas páginas un vano aviso del que ahora se arrepiente. Algo le dice que le está vedado la venta del único recuerdo de su bisabuelo. Aquel Borjes se trajo de la Europa de sus ancestros esa obra del arte del 900.
    Viejo, ya, está sentado sobre el mármol, orlado con flores azules y arabescos dorados. Pensativo mira su rostro repetido en el espejo... Siente sin asombro que también es la de su ancestro. La arrugada mano toca distraída los grifos de oro. El agua helada lo estremece y sabe de alguna manera quién es. No está lejos su fin.Su voz declara: soy Isidoro Borjes y este bidet es mi secreto trono y sólo al final de mi vida podrán los otros embeberse en sus artificios y esplendores".

    Gracias a tí, Santi, encontré en Internet el cuento que no es un libro ni es de Cortázar, es anónimo.
    Opinantes dicen que es un plagio.No sé. la literatura clásica no es mi fuerte.

    De nuevo, gracias.

    ResponderEliminar
  26. Querida Marinarrosa:

    Me jode un poquito que usted me corrija, porque uno tiene su ego, qué joder. Pero está bien. Así que eso que trasladaba a mi bisabuela de Tomás Gomemsoro a Bella Unión era un vuelo charter. Qué lo parió. No somos nada.Blogueando y aprendiendo.
    Con respecto al maravilloso fragmento de "El bidé de Borjes", tengo una sensación inquietante de "dejà vu". Me he quedado anonadado. Un aire de putas tristes me invadió. Fue hoy mismo que me senté en el water con esas líneas delante de mis ojos. No sé si creer en las casualidades.
    Nos vemos.

    ResponderEliminar
  27. FANTASMA:
    Sí, a esas transparentitas sí uno las jodía. Algunas tenían una orla violeta, no sé si te acordás. Pero no pasaba nada. Si te picaban con los tentáculos, era un ardorcito no más. Pero estas violetonas que navegan a vela son las muy jodidas Carabelas Portuguesas o Fragatas Portuguesas. Physalia physalias, como diría la profe Andal13. Cuando aparecieron el verano pasado por la costa mediterránea los gallegos armaron un escándalo paranoico que reite de la gripe porcina. Los alérgicos a las abejas, como El Tordo, si tocan una de esas, se pelan.
    Qué lo parió.

    ResponderEliminar
  28. Santi.
    para mi que escribiste la tercera Odisea, que, adecuada a los tiempos hipermodernos en que vivimos, te llevó unas horas.
    En la primera, Ulises se pasa años enfrentando peligros antes de volver a casa pero algunos son similares a los tuyos: las sirenas o las turistas argentinas,las rocas, los monstruos marinos, etc.
    Joice contó la odisea de un hombre durante 24 horas y se parece a lo tuyo en que no olvidó ningún detalle , ni los más íntimos, de lo que le puede pasar a un héroe de todos los días.
    Creo además que tenés un record, aparentemente te llevó unos 20 días escribirla.
    Te paso al Guinnes:)
    En una de esas, me pongo a revisar la Odisea y comparo uno a uno los obstáculos del primer Ulises con el de tu aventura de verano.

    un abrazo


    PD)ay, me acordé que tengo que leer la Ilíada para ver si Cris Namús tiene algo que ver, y consolar a la Flaca:)Me preocupan más las lágrimas de la segunda que de la primera:)

    ResponderEliminar
  29. Pero Marple, usted siempre ennobleciendo los textitos de uno. Porque mi pobre héroe no tenía nada de homérico, a no ser que consideremos digna de Homero su explosión final. Pero sí, es cierto, sus sufrimientos fueron algo semejantes a los de Odiseo, fue golpeado por el destino y los dioses sin ninguna justificación, al igual que los antiguos griegos.
    Eso sí, su Penélope no estaba tejiendo, estaba tomando whisky y escuchando a Elis Regina.

    ¿Viste cómo es la Flaca? Llora por la Chris Namús, y a mi héroe que lo parta un rayo.

    ResponderEliminar
  30. Veo que todo esto ha servido para desempolvar a los clásicos y que ya, para ustedes, hablar de La Ilíada o La Odisea es algo de todos los días.
    Es así queridos amigos, sin temor a equivocarme, quiero decirles que estoy segura de que esos héroes también hacían caca entre los pastizales de Trova o atrás de las naves, a la orilla del Ponto.

    Y no es por andar metiéndome en lo que no me importa, pero yo que ustedes dejaba de preocuparme por la lectura y empezaba a preocuparme por el bolero, no olviden que estamos ya muy cerca de la Noche de la Nostalgia. Y, como les dije, ya me empezó a susurrar el bolero en la cabeza.

    ResponderEliminar
  31. santi:
    perdoname que te use tu blog para hablar con la Flaca pero vos podés escuchar y contestar
    ¿Cómo podés pensar Flaca que yo me olvide del tema de la nostalgia de los uruguayos?
    Hoy estuve pensando ¿porqué "prendió" tanto entre la gente esta super idea del baile de la nostalgia?
    Una vez fui a un baile en esa fecha(y nunca más)y quedé congelada en la silla cuando la música era pura cumbia y Los Fatales, además de comprobar que la nostalgia de algunos yo no la conocía, no por componerse de temas viejos sino porque eran tan nuevos que nunca los había registrado.
    Estoy tratando de elaborar una teoría sobre el significado profundo de esta fiesta.No, no es un chiste. Se´que es un producto muy bien vendido, pero apela a algo inconsciente que no me doy cuenta qué es.
    Tengo la esperanza de que alguno de ustedes escriba sobre el tema.
    Mientras tanto como ex -asidua de cuanto baile había en el pueblo, estoy rememorando mis favoritos con la imagen del galán(que no es el mismo para cada canción) que me acompañaba, de traje y corbata, ja, ja, ja

    un abrazo

    ResponderEliminar
  32. Mirá Marple:
    Me encanta que uses mi caverna para charlar con la Flaca. Lo que me gusta de los blogs es que a veces, en este territorio de los comentarios se arman como foros de lo más fructíferos. Recuerdo con nostalgia-ya que mencionás ese tema- los contrapuntos gauchescos con el gaucho patarrajada, que por supuesto terminaron cuando el mencionado gaucho nos cagó a todos con su magistral chispa. He estado tentado de preparar algo sobre tan magna fecha uruguaya, pero como estoy seguro de que Andal13 ya tiene algo preparado para el Sábado 23 y que seguramente será mucho más gracioso que lo que yo pueda escribir, espero ese día.
    Yo creo que esto de la noche de la nostalgia es funcional al sistema. El mundo moderno del trabajo y el consumo no podría funcionar con un montón de nabos nostalgiando todos los días. Por eso se le pone fecha a la nostalgia y todos contentos. El Lunes ya podemos volver al yugo y cagarnos en el pasado. Para mí esa es la función de todos los "días de". Hola Mamá, un besito, feliz día de la madre, aquí está el regalito y no jodás más hasta el año que viene. Algo así, yo qué sé...

    ResponderEliminar
  33. en rocha hay unas como esas portuguesas pero son diminutas

    los yanquis quieren modificarlas genéticamente para que nazcan con un aviso que diga "DO NOT SWALLOW - KEEP OUT THE REACH OF CHILDREN"

    para evitar demandas

    pero hay otros yanquis que ya están escribiendo el guión de un programa de entretenimientos donde los concursantes se tienen que comer una de esas sin usar las manos - los abogados están trabajando a marchas forzadas para ver cómo pueden zafar si el concursante es alérgico

    algunos japoneses quieren hacer que otros japoneses se vistan de conejo y salgan a pasear con estas aguavivas atadas, y las aguavivas también van a tener su vincha con orejitas de conejo

    ResponderEliminar
  34. Mirá Santi:a mi hijo le enseñé a no festejar el día de la madre,porque a mi no me gustan los festejos de ese tipo.No me hace regalito pero le sale mucho más caro. Me aguanta todo el año:)
    En cuanto a la nostalgia tengo una teoría. ¿Acaso no es una manera de continuar con el tradicional baile del día antes de la Declaratoria?
    Creo que eso se llama "cambio coyuntural",no? Un cambio para que siga todo como antes, ja, ja...

    Monumento para Lecueder!!!

    Yo también espero la crónica de Andrea

    abrazos

    ResponderEliminar
  35. jaja, muy gracioso y entretenido, chiste estúpido, ese si que sería un día de mierda no?, jaja
    perdón, perdón

    ResponderEliminar
  36. Miss Marple: yo creo que fuiste al baile equivocado, no deberías generalizar y quedarte con esa única experiencia. Ya hemos escrito sobre la nostalgia el año pasado Andrea y yo. No sé si podré escribir este año algo mejor, lo que sí sé es que últimamente ando yendo siempre a más, y si el año pasado nostalgié con el de platinada cabellera, este año no te lo podés imaginar lo que nostalgiaré(Él tampoco se lo imagina).

    Santi: lamento que sigas siendo el mismo desencantado de siempre y que te hagas el muy vivido y poco romántico. Ese aire adusto no te deja disfrutar de algunas cosas buenas de la vida. A ver si te desestructurás un poquito, dejás que fluya tu buen humor y le regalás a Bea una noche romántica.

    ResponderEliminar
  37. a los dos santiagos:

    lo que yo pienso de la noche de la nostalgia está acá

    http://wappy.ws/montevideo-noche-nostalgia.html

    Me niego terminantemente que decreten por ley cuando debo ponerme nostalgiosa y de qué debo lamentar la pérdida.
    Espero qu la flaca no pase por acá porque creo que tiene más aptitudes que yo para ser sencillamente feliz.

    un abrazo para los dos.

    ResponderEliminar
  38. Sí, Santi Joven, fue un día de mierda pero estuvo limdo al fin y al cabo. La primera parte la disfruté. Y bué, la última tambien...

    ResponderEliminar
  39. Flaca, no insistas. nuestros conceptos del romanticismo son diferentes.
    No concibo el romanticismo ni la nostalgia institucionalizados.
    Se me parecen a las playas artificiales que hacen los japoneses a metros de las reales, donde pintan el cielo en la bóveda y hacen olas con un aparato.

    ResponderEliminar
  40. MARPLE:
    En este asunto, somos uno vos y yo.
    NO A LA NOSTALGIA OFICIAL!!!

    ResponderEliminar
  41. Yo no tengo nostalgia, YO TENGO ILUSIÓN.

    ResponderEliminar
  42. Flaquita:
    Sabés como me tenés con eso...
    Que mi adustez "no me deja disfrutar las cosas buenas de la vida..."
    Pero andá...
    Ahí el asunto es qué carajo son las "cosas buenas de la vida" para cada quien.
    Para mí el hacinamiento oficialmente programado con una multitud de ilustres desconocidos rebañosos, relativamente idiotas en promedio, escuchando piezas musicales que yo no elijo y de las cuales el 80 por ciento es una cagada mientras deteriorados esqueletos patéticamente pretenden moverse como hacían hace 40 años no es una "cosa buena de la vida"

    Si hay algo que me jode son las agendas para los sentimientos.

    Para esa noche se compran más bombachas insinuantes que cualquier otro día del año y hay que coger porque todos cogen. Y hay que tener ganas el 24 de agosto, aunque no se tengan después el resto del año.

    Si sos tan romántica, mandá a tus hijos a cagar por un fin de semana, llevate al platinado a Las Flores, una de esas noches cálidas de luna llena, llévense un grabador con los nocturnos de Chopin, apóyenlo sobre una roca y hablen de los viejos tiempos con los pies desnudos metidos en las olitas de la orilla y díganse por qué están juntos todavía y sean felices pensando que lo van a seguir estando. Así, solitos, sin un cardumen de imbéciles alrededor y cena de menú fijo.
    La nostalgia no es social. La nostalgia es íntima.

    -tócala de vuelta Sam...
    -¿Otra vez?!!Ya estoy podrido Humprey!!!

    ResponderEliminar
  43. yo no se si es por mi edad (supongo que no, porque a los 31 uno ya puede, legítimamente, tener nostalgias de niñez y adolescencia), pero la nostalgia en mi caso tiene algo como de falso, algo de impostado

    quiero decir, la nostalgia es el agua donde nado, es como estar hecho 80% de nostalgia, pero tengo la impresión de que es algo que quiero ser, más que algo que realmente soy

    me encanta extrañar a novias que nunca tuve, por ejemplo, pero las que tuve apenas son un buen recuerdo, nunca un recuerdo doloroso, ni algo a lo que quiera volver

    lo mismo pasa con mis amigos de la infancia - quién puede sentir nostalgias de salir a jugar al fútbol a un campito, o de perseguir muchachas en bicicleta? no se, será porque tengo mejores cosas que hacer, porque todavía tengo un futuro en el que pensar

    será por la edad?

    será porque todavía no se murió ninguno de mis amigos de la adolescencia

    tengo más nostalgia por algunas cosas que pasaron hace dos meses que por las que pasaron hace 20 años

    es interesante

    ResponderEliminar
  44. Parece mentira que un par de insinuaciones dé para tan fervoroso debate. Yo no dije nada, sólo dije que me sopla el bolero en el oído y tiré el tema de la Noche del 24 sobre la mesa. También dije que no sentía nostalgia, sino ilusión. Y qué,¿está mal ilusionarse extra un poco?...Y te voy diciendo que ya me tentaste totalmente con lo de Las Flores, claro que ya nada será igual.
    Qué queres que te diga Santi, tus argumentos son irrefutables, sólo que jamás ni mencioné que hubiera que ir a un hacinamiento de gente.

    Me encantó y me dio algo así como ternura lo que escribió el querido Fantasma.

    Pero les aclaro que aquí era para hablar de Tarzán, la diarrea y Cortázar,el tema de la nostalgia está en La Flacurita.

    ResponderEliminar
  45. Para la Flaca:
    Quiero que sepas que a mí, Santiago me da, no solamente noches románticas a nuestra manera, sino que no preciso que se vista de lo que no es, para darme momentos que dejan en mi alma, mucha nostalgia.
    ¿Porqué me tiene que darme la NOCHE del 24, una velada romántica.?
    Nosotros pasamos mañanas muy, pero muy románticas, tomando café negro, sentados a la mesa y conversando de temas comunes y a veces no tan comunes.
    La mañana que (por falta de tiempo), no lo hacemos...ahí siento nostalgia.
    Tengo 61 años y mis nostalgias no son tus jóvenes nostalgias.
    Igual, por las dudas, ya me compré una hermosa y diminuta tanguita para la noche del 24. Jajajaja

    ResponderEliminar
  46. jajajaja...¡Esa es mi madrina quenoninó!... Ya te iba a decir "¡Dale!, si yo sé que a vos te gusta". Ya sé que momentos de encuentro se dan en las cosas más sencillas, y que hay parejas que no se encuentran nunca (con o sin noche de la nostalgia).Imagino que nada debe poder superar a esas charlas mañaneras con café negro, cómo no voy a saber, si mis mates matutinos platicando suavemente con Él mientras la tenue luz del amanecer se cuela por la ventana son el summum de la vida. Pero estoy de acuerdo contigo,Bea,que una ocasión así, como la del 24, aunque sea impuesta no se puede dejar pasar.Me parece excelente tu previsión de la tanguita.

    ResponderEliminar
  47. Bea: por favor, no olvides acompañarla con Chopin.

    ResponderEliminar
  48. FLACURITA, porqué no?
    Cuando mi marido llegue de la Sala Zitarrosa de haber hecho música que no le va, ni le viene, capaz que además de Chopin, escuchamos Carl Orff, Telemann, CD de música "nostalgiosa" que tocaba mi Padre en su juventud,y también ¿porqué no, algún bolero de Manzanero?.
    Claro que con mi tanguita, que capaz me da alguna sorpresa.Jajajaja
    Ayyy! me olvidé de comprar un lindo boxer.
    Con ese olvido... no tengo perdón.
    Me visto y salgo corriendo a algún Shopping a comprar uno.
    Te quiero Flaquita y nunca pierdas la ILUSIÓN!!! Porque eso sí da vida!La nostalgia es algo tan personal, que a veces te tira para el subsuelo.
    ILUSIÓN que no ni no!!!

    ResponderEliminar
  49. Me mató lo de la tanguita!!! Comparto la idea de Santi de las Flores! Buena idea y buen fermento más duradero que otros.
    Vo, no me anda el blogrroll, para variar. Actualicé. Sin urgencias. Es mi aviso manual, ya que el automático se me atoró.

    ResponderEliminar
  50. el tango nostalgias es esquizofrénico

    tiene una hermosa línea melódica hasta la parte donde dice "desde mi triste soledad..." etc

    es horrible esa parte! y además espantosamente difícil de cantar

    un final que caga toda la canción

    el 24 de agosto en mi memoria tiene mucho más que ver con los hechos del H. Filtro que con otra cosa - me acuerdo que salía del inglés en la tarde-noche y escuchaba los incidentes por la radio - estaba super manijeado - sabía que estaban apaleando gente y me moría por ir

    LACALLE Y GIANOLA LA CONCHA DE SU MADRE! Ustedes en vez de andar pajeándose en los blogs tendrían que salir a conseguir votos para el FA, carajo, nostalgias van a sentir si gana lacalle!

    ResponderEliminar
  51. Fantasma: ¿Qué te hace pensar que no estoy en eso?... En eso y mucho más, tengo lonja para rato

    ResponderEliminar
  52. Che!, si alguno se tomó en serio lo de la tanguita...se embromaron.
    Fue un chiste y además agrego que no preciso de esos artilugios para nada.
    Acaso (según dicen), Dios hizo al hombre y a la mujer con ropa?

    Después de este comentario, quiero agregar que suscribo todo lo que dice el Fantasma.
    Si no se hace lo que él dice, la Noche de la Nostalgia se va a transformar en 1824 Noches de la Nostalgia.

    ResponderEliminar
  53. Lo más destacado de estos comentarios es que empezamos con Tarzán y nunca se perdió la coherencia porque terminamos discutiendo sobre:
    1.-la conveniencia o no, de las pocas prendas de vestir que usaban Tarzán y Jane para determinadas noches( moción de Bea) -Bea nunca te arrepientas de tus ideas, digan lo que digan los otros.
    2.- si para expresar el amor había que tirarse a orillas del río con peligro de mosquitos cocodrilos y/o gripe(moción del Santi)
    3.- o darle a la ilusión,entrando en trance con los tambores y los licores de la tribu vecina.(moción de la flaca).

    A mi ha parecido tan divertido que por primera me atrevo a dirigirme al Fantasma:
    Mi estimado Fantasma:
    las personas mayores que tú,que han escrito acá, que ya fueron cariñosamente ridiculizadas por la murga La Catalina,hemos dedicado casi40 años a juntar votitos para el Frente,dejando , (por un tiempo muuy largo) de lado cosas tan naturales para los jóvenes de hoy,como dormir sin sobresaltos importantes y habiendo pasado por épocas en las que era inteligente acostarse bien abrigado y pensando si el colchón era liviano como salir con él o no.
    Entonces me parece que nos merecemos hablar de tonterías por un rato, porque nuestro disco duro ya está programado para ser serios y pensantes.
    En fin, algunos de los opinantes ya no sabemos qué hacer para juntar votos. Me parece muy interesante la idea de Bea. La única opción que nos va quedando es salir de tangas rojas azules y blancas para convencer a algún indeciso.
    El razonamiento que yo hago es el siguiente: si un partido llega al gobierno con votos plenos de sangre, sudor y lágrimas después de 33 años ¿no tendría que haber aumentado ,con su desempeño,el 52% de aprobación y hacerle el regalito a sus fanáticos de no tener que pensar en Lacalle?
    Cierta vez, el viejo aquel que pusieron los milicos, Aparicio Méndez dijo en un discurso: "cada pueblo tiene el gobierno que se merece".Mi indignación provocó puteadas inimaginables en Miss Marple,y sin embargo ahora...lo estoy pensando.Te lo digo sin ironías de ningún tipo.

    abrazos para todos

    Santi, vos sos el dueño, en tus manos está el destino de este entreverado comentario, ja, ja, ja

    ResponderEliminar
  54. Miss Marple: ¡¡¡sos una genia!!!, tus palabras expresan en un todo mi sentir. También sos una genia uniendo todas las chanzas de la Nostalgia con el posteo del Santi. Me encantó cómo describiste mi opción.
    También me gustó la idea de salir a la calle con tangas tricolores para conseguir votos. Sinceramente, la idea de hacerme un vestido rojo azul y blanco, para no tener que andar lidiando con el palo de la bandera, ya se me había ocurrido, es más, no me hice vestido aún pero me hice un ponchito que está buenísimo y me ha sido muy útil. Pero salir en tanga roja ,azul y blanca es sin duda la mejor ocurrencia de los últimos dos siglos para propagandear al Frente. Lo voy a tener en cuenta.

    Beatriz:
    Duele ver cómo echás p'atriqui. Es decir, como achicás cuando las papas queman.

    ResponderEliminar
  55. ¿Culote rojo azul y blanco sirve?
    Vo, ya hay propuesta para convocajoda y en bló de la flaca te estamos mentando, Santi, no huyas por la tangente o por la hipotenusa que sé igual!

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

RANKING

Wikio – Top Blogs