
La vida es una continua decepción.
En general nos decepcionamos a nosotros mismos por esperar demasiado de ella. De la vida digo. Pero lo más doloroso es que nos decepcionen nuestros mayores, nuestros modelos, los que deberían dar el ejemplo, nuestros maestros y profesores. Porque uno creía que ellos eran fuente de verdad pura, incontaminada. Pozos de ciencia. Palabra santa, como solemos decir. Y creíamos en ellos porque éramos niños o jóvenes tiernos y desprevenidos. Nabos, en síntesis. En general, terribles pelotudos. Giles. Y esos adultos que tenían en sus manos el desarrollo de esas tiernas y vacías cabecitas, nos contaron siempre una sola parte de la historia. Quizá porque era la única parte que sabían, porque también eran unos pelotudos y los habían engañado a ellos también de la misma estúpida manera y así nos vamos perdiendo hacia atrás en las nieblas de la historia siguiendo una cadena de boludos fabricantes de pelotudos decepcionados. Ahora bien, al contarnos solamente la parte de acá de la historia no fueron solamente parciales y simplistas, sino que también fueron mentirosos y nos ocultaron lo mejor, lo más jugoso. Y fueron también mojigatos y nos hicieron ver la vida medio rosadita. Y sencillita. Nos la hicieron ver como no es. Y había buenos buenísimos y había malos malísimos. Y los buenísimos parecían idiotas de tan buenos.
Por ejemplo, sin ir más lejos, el viejo Artigas. Uno se lo imaginaba como un flaco vestido con el uniforme de los Blandengues, así, azul y medio deslucido, luchando por la Libertad así, mayusculizada, austero, grave, traicionado y casi un santo. Peleó contra los españoles que eran malísimos. Nunca, nunca nos dijeron que se transaba a cuanta mujer estaba a su alcance incluida una prima ligeramente retardada y que dejó descendientes legítimos e ilegítimos regados por todo el territorio de la Banda Oriental reconociendo a algunos y a otros no, porque a decir verdad a algunas de sus mujeres tampoco las reconocía porque se había olvidado porque habían sido tantas que se confundía. Y hasta en Paraguay, ya veterano, parece que tuvo un hijo, y casi seguramente fue un pésimo padre. ¿Qué bola les podía dar a los hijos con la vida que llevaba? Y que probablemente se mamaba con bebida de la peor calidad. ¿A quién le quieren hacer creer que tomaba solamente mate? Tuvo que venir el “Cuarteto de Nos” para enterarnos de la triste verdad.
Por ejemplo, sin ir más lejos, el viejo Artigas. Uno se lo imaginaba como un flaco vestido con el uniforme de los Blandengues, así, azul y medio deslucido, luchando por la Libertad así, mayusculizada, austero, grave, traicionado y casi un santo. Peleó contra los españoles que eran malísimos. Nunca, nunca nos dijeron que se transaba a cuanta mujer estaba a su alcance incluida una prima ligeramente retardada y que dejó descendientes legítimos e ilegítimos regados por todo el territorio de la Banda Oriental reconociendo a algunos y a otros no, porque a decir verdad a algunas de sus mujeres tampoco las reconocía porque se había olvidado porque habían sido tantas que se confundía. Y hasta en Paraguay, ya veterano, parece que tuvo un hijo, y casi seguramente fue un pésimo padre. ¿Qué bola les podía dar a los hijos con la vida que llevaba? Y que probablemente se mamaba con bebida de la peor calidad. ¿A quién le quieren hacer creer que tomaba solamente mate? Tuvo que venir el “Cuarteto de Nos” para enterarnos de la triste verdad.
EL DÍA EN QUE ARTIGAS SE EMBORRACHÓ
(EL CUARTETO DE NOS)
"Mi autoridad es la hermana de vosotros
y ella se deja ante mi presencia soberana
"El día que Artigas se emborrachó
hizo cualquier cagada como un buen señor
pero como ningún libro nunca lo contó
por eso ahora agarro y se los cuento yo.
Con la lengua trabada explicó el general
qué color en su bandera iba a utilizar:
"blanco y rojo en honor al vino que me tomé,
y azul por el pedo que después me agarré".
Se emborrachó, porque la guerra perdió
y se emborrachó, porque alguien lo traicionó
se emborrachó, y la patria se lo agradeció.
"Llegamos al Ayuí con el éxodo oriental"
gritaba haciendo eses nuestro general
y un paisano le avisó "pero usté está en cuete,
éste no es el Ayui, no ve que es el Miguelete".
Llegó al Hervidero y antes de tropezar
preguntó a que hora tocaba la Banda Oriental
se tomó un bicarbonato que después eructó
y le puso a ese pueblo Purificación.
Se emborrachó, porque la guerra perdió
y se emborrachó, porque alguien lo traicionó
se emborrachó, y la patria se lo agradeció.
Ese día dejó como a diez embarazadas
se casó con la prima que era medio retardada
le dijo a Posadas "agarrala que me crece",
y vomitó en las instrucciones del año trece.
Mamado hasta las patas dijo "me gusta esa china"
y en realidad no era otro que el negro Ansina,
fajó a Lavalleja que le quiso explicar
pero el pedo se le fue recién en el Paraguay.
Se emborrachó, porque la guerra perdió
y se emborrachó, porque alguien lo traicionó
se emborrachó, y la patria se lo agradeció.
"Whisky para los vencidos!"
Tá, de repente no era tan así, a los muchachos de El Cuarteto se les fue un poco la mano y tal vez era realmente flor de revolucionario y tuvo ideas muy avanzadas, pero que se cogió todo, se cogió todo y feliz de él y no me jodan, ese retrato de Blanes es malo y es mentiroso. Como cualquier pintura oficial. Y nos hicieron tragar eso. Esa imagen severa. Esa cara de célibe. Y me juego la cabeza que Artigas no podía tener esa cara de culo ni pararse así, durito, creo que un pintor con más penetración lo hubiera hecho con una semi sonrisa canchera y un pucho de chala colgando de una comisura de la boca. Lo peor es que algunas maestras nos hicieron creer que ese era un buen cuadro, estropeando nuestro criterio estético para siempre.

¿Vieron qué cara de orto?
¿Como vamos a ser alegres los uruguayos si nos pintaron a nuestro prócer así?
Y ese caballo imposible del monumento de la Plaza Independencia. Ese monumento tan alto arriba de ese pedestal, tan alto que no le ves la cara al loco, que solamente te permite ver con claridad los huevos del caballo. Andá...
No se distinguen aquí los huevos del caballo por estar en la parte de sombra,
pero les aseguro que son grandotes y es lo primero que se ve cuando hay luz.
En este caso, como en otros, uno se decepciona de sus maestros y de los pintores y escultores oficiales, no del héroe nacional, porque uno después se entera de que el tipo era bastante humano y se queda más tranquilo, al saber que no era ese del bronce ni el del Texto Único de la escuela.
Lo malo no es que Artigas fuera terrible cogedor, lo malo es que no nos lo contaron y crecimos pensando que no había tenido pito ni huevos. En pocas palabras, nos ocultaron lo mejor y más humano del prócer y nos dejaron pensar que el único con sexo era el caballo.

Pasemos a otro tema. Ya más a nivel liceal, aunque en la escuela lo mencionan. Que tiene puntos en común con lo de Artigas, de cualquier modo, a pesar de ser menos local.
El viejo Leonardo, por ejemplo. Nos dijeron que era un genio. Que se anticipó a todo. Que era el artista más grande del renacimiento. Ingeniero, filósofo, matemático, arquitecto. Un genio sobrehumano y un dibujante maravilloso y un casi divino pintor.
Y está bien, era todo eso. Basta ver sus estudios y pinturas. Bellísimos y llenos de ciencia y profundidad, de una implacable observación. Probablemente el mayor dibujante de la historia.
Y está bien, era todo eso. Basta ver sus estudios y pinturas. Bellísimos y llenos de ciencia y profundidad, de una implacable observación. Probablemente el mayor dibujante de la historia.
Pero nos joden con La Mona Lisa y La Mona Lisa y La Mona Lisa y La Última Cena y La Última Cena y La Última Cena y lo deifican tanto al tipo que uno cree que de sus manos solamente podían salir refinamiento y perfección. Y eso casi era cierto.
Pero ¿Por qué?-me cago en la puta - nunca nos dijeron que a veces podía dibujar como el orto? ¿Que como cualquiera a veces se distraía y hacía algo grotesco y apresurado? O se le caía un huevo ese día y no estaba a full, qué sé yo. ¿Y que era medio pornógrafo? Y que si esta es la imagen de la mujer que tenía el loco, estamos jodidos...
Pero ¿Por qué?-me cago en la puta - nunca nos dijeron que a veces podía dibujar como el orto? ¿Que como cualquiera a veces se distraía y hacía algo grotesco y apresurado? O se le caía un huevo ese día y no estaba a full, qué sé yo. ¿Y que era medio pornógrafo? Y que si esta es la imagen de la mujer que tenía el loco, estamos jodidos...

O Leonardo ese día, al igual que Artigas, estaba en pedo o era terrible machista. Porque nunca hubiera dibujado las partes pudendas de un macho con el mismo descuido. Pero claro, no nos dijeron nada, porque: ¿cómo una maestra o profesora nos iba a mostrar la imagen de una concha?
Y ni hablar del léxico... ¿ustedes pueden creer que Leonardo usa la palabra "verga"? Verga!!!! Que nos enseñaron siempre que era una espantosa palabrota inventada por los reos del barrio...Sí señores, el prestigioso y genial Leonardo en la culta y prestigiosa Italia del culto y refinado Renacimiento, decía verga!!!
Ahh! ¿No me creen? Aquí está el pasaje de puño y letra del genial tano, que no me deja mentir:
No...perdonen, me olvidé que Leonardo escribía al revés, esperen que lo doy vuelta... ahora sí:
Ahí dice: "...s'innalza la verga..." Por supuesto, eso está en el contexto de otras chanchadas, como "...nello serrare de l'anulo alla femina s'apre i labbri della vulva e al maschio, in simil caso, s'innalza la verga e gitta l'orina..." Un asco..
Y aquí me detengo, porque la mojigata educación de mierda que me propinaron mis maestras hace que se me esté cayendo la cara de vergüenza.
Y bueno, nuevamente pregunto: ¿por qué mis profesores no me hablaron de este costado leonardesco? Una vez más me ocultaron lo mejor de un hombre para mostrarlo como algo casi divino. Y la cagaron. Porque Leonardo me gusta más ahora que sé esas cosas. La cagaron.
Porque insisto, no me decepcionó Artigas, no me decepcionó Leonardo, me gustó saber que eran unos reventados si se daba el caso. Me decepcionaron mis docentes che. Ni el viejo Artigas ni Leonardo me decepcionaron, más bien al revés, los sentí más cercanos al saber que tenían un lado oscuro y humano.

(Sí, ya sé lo que están esperando desde el principio, no sean chanchitos, ya viene lo de las orgías)

Pero ahora viene la gran incoherencia, la gran decepción. y esta vez no me decepcionaron mis maestros sino el personaje. Claro que a raíz de la actitud poco clara o mal informada de dichos docentes. O a raíz de su mojigatería. El caso es que al contrario de los personajes anteriores, que nos los hicieron mirar como a santos o semi dioses, el asunto que sigue es un poco al revés. Bueno no exactamente.

Pietro Aretino, pintado por Tiziano
¿Oyeron ustedes hablar del Aretino? Yo sí. En mis años mozos los profesores lo nombraban un poco como en secreto. Solamente les faltaba colocarse la mano al costado de la boca y girar la cara hacia el costado. Lo susurraban al nombre del coso. Y nunca decían nada muy claro sobre él. Pero uno trataba de unir los hilos sueltos y lograba imaginarse ciertas cosas. Como por ejemplo que el tipo había sido algo así como un pionero de la literatura erótica. Y que sus textos eran extremadamente audaces para su época. Que había sido primero pintor y después literato. Y que el Vaticano estaba enojado con él.
Pónganse en mi lugar, un veneciano del renacimiento, perteneciente a una elite librepensadora, al que Tiziano había retratado, tenía que ser algo muy fuerte... Tiziano no pintaría a cualquiera...
Claro, los profe se quedaban en la anécdota nebulosa, y ni por el forro se les ocurría darnos acceso a los textos del tipo. Así que nunca leímos nada del Aretino. Y entonces nuestra loca imaginación empezaba a construir un fascinante mundo renacentista de perversiones venecianas. Un mundo de indescriptibles refinamientos sexuales, lleno de misterio y de complicados deseos. Uno casi podía ver esos salones de mármol, cubiertos de tapices orientales traídos por Marco Polo, sobre los que yacería una excitadísima multitud de caballeros y cortesanas con el agregado de alguna campesina secuestrada y algún gañán estúpido pero hermoso. Unos desvestidos, otros semi vestidos para aumentar el misterio. Máscaras, velos. Uno se podía imaginar con vivos detalles las sutiles técnicas amatorias que esa gente utilizaría, plumas, frutas, caricias cargadas de sabiduría, miradas de insinuante sensualidad. Algún animal exótico copulando con un Efebo. Disfraces enigmáticos...Yo qué sé, todo ese tipo de cosas... vino marroquí corriendo por pezones palpitantes, uvas deslizándose húmedas, rodando en cavidades, esclavos etíopes increíblemente dotados rematados a la mejor postora, jovencitas persas de ojos quemantes recitando sonetos mientras ancianos libidinosos les iban arrancando los velos uno a uno. Esas cosas...Bueno, en suma, que yo crecí creyendo que el Aretino habría descrito todo ese erotismo salvaje y a la vez refinado y cortesano en sus "Sonetti Lussuriosi".
Bueno, hace pocos días pude tener en mis manos los famosos "Sonetti" del Aretino.
Las pelotas señores, las pelotas!!!! No describió un carajo!!!! Y yo esperando toda una vida para leerlo repleto de esperanzas y lleno de erótica ansiedad.
¿A ustedes les parece que se puede jugar así con las espectativas de un ser humano?
Les pongo aquí uno de esos Sonetti en italiano antiguo y su traducción al español de la Curva de Maroñas:
SONETO I
(L'uomo)
Fottiamci, anima mía, fottiamci presto
perché tutti per fotter nati siamo;
e se tu il cazzo adori, io la potta amo,
e saria il mondo un cazzo senza questo.
E se post mortem fotter fosse onesto,
direi: Tanto fottiam, que ci moiamo;
e di là fotterem Eva e Adamo,
que trovarno il morir si disonesto.
(Donna)
-Veramente egli è ver, che se i furfanti
non mangiavan quel fruto traditore,
io so che si sfoiavano gli amanti.
Ma lasciam'ir le ciance, e sino al core
ficcami il cazzo, e fà che mi si schianti
l'anima, ch'in sul cazzo or nasce or muore;
e se possibli fore,
non mi tener della potta anche i coglioni,
d'ogni piacer fortuni testimoni.
Traducción al dialecto curvomaroñense:
(Hombre):
Cojamos, alma mía, cojamos ya
porque todos para coger nacimos,
y si tú adoras la pija, yo amo la concha,
y el mundo sería una mierda sin esto.
Y si post mortem coger se pudiera
diría: cojamos hasta morir,
pues tanto cogieron Adán y Eva
que por eso la muerte les pareció tan injusta.
(Mujer):
Y es verdad, que si los muy tunantes
no hubiesen comido aquel fruto traidor,
bien se hubieran saciado los amantes.
Más dejémonos de historias,
y hasta el corazón meteme la pija,
y haz que se me reviente
el alma, que por la pija nace y muere.
Y, si es posible,
fuera de la concha no me dejes los huevos,
(que son) de todo placer afortunados testigos.
¿A ustedes les parece justo esto? Que ese tipo sea tan famoso. Que yo me haya pasado años esperando ¿para qué? ¿Para leer esta basura que la hubiera escrito igual o mejor un reo de doce años de algún asentamiento de las afueras de Montevideo? ¿Habiendo letras de reguetón mucho mejores?Haciendome el bocho, esperando exquisiteses de sensualidad. Gil. No hay caso, soy un boludo. Y en la historia cualquier sorete echa humo, igual que ahora. Y evidentemente en el Renacimiento tenían el mismo refinamiento sexual que un rinoceronte. Nos venden cada verso...
Me cago en el Aretino.