Así que mientras tanto, ahí van fotos de mi aldea...
Y este poemita, que tiene que ver con las imágenes.
Es malo como poema, pero describe lo que me pasa cuando paseo por las calles de esta Montevideo:
Uno quiere zafar
pero no puede,
de esta herencia tanguera
espesa y triste,
de esta estética absurda
oscura y vieja,
de esta modorra gris,
esta liturgia,
de polvo y deterioro.
Uno quiere zafar
pero no puede.
Uno puede zafar
pero no quiere...
