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E T I Q U E T A S


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5 de noviembre de 2009

COCINA SANA PARA LA ESTACIÓN ESTIVAL - En Homenaje a Roberto García Mareco

Mientras van pasando los días de esta campaña electoral que se pone cada vez más aterradora y angustiante uno ya no sabe qué hacer para pensar en otra cosa.

Probé con los poemitas felices, pero no hay caso, no es lo mío.

Y entonces me dije, tá, pongo una receta. Una receta de cocina siempre es bienvenida, en especial si es ligth y se acerca el Verano y uno quiere estar delgado para pasear una escultural figura en la playa. Y uno se entretiene cocinando o simplemente leyendo la receta y no piensa en la posibilidad que el país se transforme en una gran ensalada de rabanitos a fin de mes.

Y me acordé de un viejo amigo, gran gourmet, cirujano, excelente clarinetista, director de orquesta, pero sobre todas las cosas un "bon vivant"

Roberto García Mareco, que así se llamaba, más conocido por "El Pera García", se murió hace unos años, pero dejó este monumento de la culinaria rioplatense de su puño y letra, que hoy, como homenaje, pongo a disposición de los amigos que quieran cuidar su salud y comer con templanza y austeridad.

Con ustedes, el Pera y su Buseca.
(No le crean cuando dice que es para invierno)

--- Buseca ---

Plato típicamente de invierno debido a la cantidad espantosa de calorías que uno ingiere por cucharada.

INGREDIENTES

4 kilos de mondongo (o callos)
1 pata de cerdo fresca, cortada en trozos medianos
500 grs. de cuerito de jamón, si no se consiguen pueden ser de cerdo, cortado en tiras finas de 5 cm. por 1/2 cm.
1 kilo de chorizos colorados, cortados en rodajas de 1/2 cm de espesor.
2 longanizas, también cortadas en rebanadas de 1/2 cm. de espesor.
1 kilo de tocino o de panceta salada no ahumada, cortada en pequeños cubitos
750 grs. de garbanzos secos, puestos en remojo el día anterior
750 grs. de porotos blancos (alubias) secoa, también emojados desde el día anterior
3 cebollas grandes picadas finas
4 puerros picados finos
4 zanahorias grandes, en finas rodajas
1 kilo de papas cortadas en dados chicos
1 kilo de repollitos de bruselas
1 kilo de tomates frescos, pelados, sin semillas y cortados en cubos
3 morrones rojos grandes, cortados en tiritas finas como el cuero del jamón
1 taza y 1/2 de hongos secos, que se remojarán y picarán (no tirar el agua del remojo)
2 atados de perejil finamente picado
2 cabezas de ajo muy picadas
4 hojas de laurel
sal, a gusto
pimentón picante español (conseguirás?) 1 cucharada
orégano 1 cucharada
guindilla molida picante a gusto
aceite de oliva para saltar

PREPARACIÓN:

Primeramente se pone a cocinar el mondongo, o callos, en abundante agua con sal (colocar el mondongo en la olla una vez que el agua hierva, dado que nos interesa el sabor del mismo y no hacer un caldo de callos). Cocinar hasta que el mondongo se haya ablandado algo, pero todavía tenga una buena consistencia, puesto que continuará su cocción con el resto de los ingredientes. Llegado a este punto se saca del agua, se reserva ésta, y se procede a cortar el mondongo en tiritas de 1 cm de ancho por 5 de longitud, aproximadamente claro. Apartarlo hasta el momento de usarlo.
Mientras se cocinaba el mondongo, que demora lo suyo, doramos en una sartén grande, con un poco de aceite de oliva, todos los ingredientes cárnicos que disponemos, la pata de cerdo, los chorizos, las longanizas, etc.. A medida que se vayan dorando se los irá colocando en una olla grande, donde se realizará la cocción definitiva, con capacidad de unos 20 litros. Finalizado el salteado de estos elementos se colocará en la olla suficiente líquido de la cocción de los callos y del remojo de los hongos, como para cubrir todos los elementos. Se llevará a hervor y se cocinará hasta que los trozos de pata de cerdo lleguen al mismo punto de cocción que los callos, y en este momento se agregarán los mismos, junto a los garbanzos y porotos, así como al resto de los vegetales, (excluídos los repollitos de Bruselas) los que previamente habremos saltado en nuestra sartén con aceite de oliva.
Este también es el momento de echar todos los condimentos, pimentón, orégano, guindillas, rectificar la sal (cuidado con ésta pues ya hay sal en el agua de cocción así como en el tocino, de todas maneras yo creo que necesitará más en este momento, lo dicho, sal a gusto), y las hojas de laurel.
Debemos cuidar también que haya suficiente líquido para cubrir, y sólo cubrir, todos los elementos sólidos, al final la buseca debe quedar caldosa pero no demasiado, predominando siempre la parte sólida.
Se continúa la cocción hasta que se comprueba que todos los ingredientes están a punto, cocidos y bien tiernos, sobre todo los callos y los cueros de los trozos de la pata de cerdo. Cuando nuestro instinto de cocinero nos indique que faltan unos 15 minutos para que esto suceda, agregaremos las patatas cortadas en dado y los repollitos de Bruselas; se finaliza la cocción cuando éstos estén a punto.
La preparación de este plato es altamente recomendable realizarla el día anterior a consumirse, dando tiempo al reposo y al hermanado de todos sus múltiples ingredientes, será mucho más sabrosa nuestra Buseca. Una vez terminada la cocción, la olla debe enfriarse lo más rápidamente posible, para evitar que todo el conjunto fermente, por lo tanto recomiendo que se saque a la intemperie, teniendo buen cuidado de perros y gatos, o que se tape la olla y se coloque bajo el chorro de agua fría del grifo.
Al otro día se calentará en la misma olla, lo que sobre podrá congelarse en el freezer durante tiempo inmemorial, disfrutándolo el próximo invierno. 

Se sirve bien caliente y se espolvorea abundantemente con queso parmesano. 

Se acompaña de cantidades navegables de vino tinto y, si después no están dispuestos a salir a pelear desnudos sobre la nieve, o sienten algo de frío, anótense en el club de Juana de Arco y lleven los reglamentos hastas sus últimas consecuencias.

 Roberto García Mareco

POEMA FELICÍSIMO

te juro que no sé
no sé lo que me pasa
me pasa que la luz voraz de la ventana
se devora las penas y me inunda
de una felicidad brutal esta mañana
los pajaritos cantan y la palta
está llena de flores y la hiedra
se abraza con el muro como viejos amantes
pero no te preocupes, porque ya todo pasa
volveré a ser yo mismo
cuanto antes.


VER TAMBIÉN OTRAS FELICIDADES EFÍMERAS Y DELEZNABLES EN
LA COFRADÍA

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