Había un aire seguro
agarrado a las cosas
y había risas chirridos
de cortinas metálicas
y unas ganas espesas
entrando por los ojos
de seguir no sabiendo
que se había terminado.
Había un color no visto
en el cielo después
y en los patios había
lombrices oxidadas
en las latas de aceite
debajo del portal.
Había un aliento fresco
oscuro, tierno y viejo
brotando de las hiedras
apretadas al muro
y había también constante
un ignorado pulso
de relojes y moscas
flotando en el zaguán.
Ahora que lo pienso
ya no sé lo que digo
ahora,
si lo pienso,
no sé bien lo que había.
agarrado a las cosas
y había risas chirridos
de cortinas metálicas
y unas ganas espesas
entrando por los ojos
de seguir no sabiendo
que se había terminado.
Había un color no visto
en el cielo después
y en los patios había
lombrices oxidadas
en las latas de aceite
debajo del portal.
Había un aliento fresco
oscuro, tierno y viejo
brotando de las hiedras
apretadas al muro
y había también constante
un ignorado pulso
de relojes y moscas
flotando en el zaguán.
Ahora que lo pienso
ya no sé lo que digo
ahora,
si lo pienso,
no sé bien lo que había.