Yo que no puedo odiar
no sabés cómo
odié la tapa dura impenetrable
gruesa y marrón que no me dejó verte
ni saber si ahí estaba lo que queda
lo que de vos quedaba o me mintieron
y no estabas ahí seguramente
seguro estás tal vez en tu seguro
tan lejano seguro paraíso
a salvo de la sucia luz del día
sin que ningún dolor te parta el pecho.
no sabés cómo
odié la tapa dura impenetrable
gruesa y marrón que no me dejó verte
ni saber si ahí estaba lo que queda
lo que de vos quedaba o me mintieron
y no estabas ahí seguramente
seguro estás tal vez en tu seguro
tan lejano seguro paraíso
a salvo de la sucia luz del día
sin que ningún dolor te parta el pecho.