Como ya sabrán todos, estos días nuestros hermanos porteños se ahogaron en el humo de la quema de pastizales del delta del Paraná. Y como no podía ser de otra manera el humo nos llegó también a nosotros, que tuvimos unos días maravillosos de falsa niebla que le dio cierto misterio al demasiado diáfano cielo montevideano. Los patrioteros protestaban y decían: "Che, estos porteños nos están matando, ellos sí que contaminan". A mí me gustó, que quieren que les diga. Montevideo estaba preciosa, así, medio borrada, y como aquí nunca pasa nada, nos dio tema de conversación.
A mí me gustó, ese color raro del humo mezclado con el sol, diferente al gris de la niebla normal.
Y el horizonte borroneado.
A las garzas de las rocas del Buceo también parecía gustarles.
Y así la vi yo estos días a Montevideo.